El Espacio – MEDICINA CUANTICA https://medicinacuantica.global Sat, 03 Mar 2012 10:59:15 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1.4 Los Mensajes del Corazón Solar https://medicinacuantica.global/?p=4108 Thu, 26 Jan 2012 19:59:26 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=4108 023

¿Qué nos quiere decir el Sol con tanta actividad que llega al planeta cada vez con más intensidad?

Todos los periódicos de los últimos dos días recogen la noticia sobre las tormentas solares y los efectos que la última tormenta ha provocado en el planeta.

Sin ir más lejos el ABC de hoy, 26 de enero resalta: “Tal como estaba previsto, una densa nube de materia solar golpeó ayer a la Tierra, alcanzó su máxima intensidad hacia las tres de la tarde (hora española) e hizo notar sus efectos en una buena parte del mundo, especialmente en el hemisferio norte. Varios vuelos que debían sobrevolar el Ártico fueron desviados para evitar el exceso de radiación.”

Tras entrar en la página de la NASA, http://solarstormwarning.com, entiendo que el ABC se atreva a publicar en tono catastrofista la noticia ya que sin ir más lejos la NASA no se corta y sacude a los internautas que entran en dicha web con mensajes llamativos, a lo cartel-neón con el “Breaking News” incluido, las últimas novedades respecto a las tormentas del Sol con avisos reiterativos de alarma sobre qué hacer si de hecho nos sobreviene la tormenta solar de nuestras vidas(¿)

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Quizá sea arrogante pero no me parece que ninguno de estos mensajes sea apropiado o responsable. En cuanto a la NASA, más allá de cubrir el culo asegurando butacas de los responsables en su papel de informadores y vigilantes de los cielos, parece lógico que nos digan sencillamente datos –información precisa- de las actividades solares registradas minuto a minuto. Pero hasta ahí.

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Foto perteneciente al video del artículo de las Tormentas Solares del ABC, 26 de enero, 2012. Me parece ridículo eso de que «el sol nos ataca». (?) ¿Nos hemos vuelto todos locos?  Según veo ahora, han debido de eliminar esta foto pues no debo de ser yo la única que se queja de semejante mamarrachada.

El sol es lo más cercano al corazón del sistema. Es de hecho al astro que chuta la energía y la distribuye, alimentando toda la red del sistema tal como el corazón genera y manda sangre a las arterias que recibe de vuelta a través de las venas. Este movimiento circular y retro-alimentario, es el mismo en el Sol solo que en lugar de enviar y recibir sangre, envía y recibe energía. Funciona como un gran bucle, el transformador que gobierna la actividad energética del sistema solar.  Ahora el flujo energético del Sol al planeta es altísimo.

Y lo verdaderamente interesante es empezar a tomar consciencia de los efectos que produce este grandioso y espectacular despliegue solar. ¿Por qué se está produciendo esta actividad y qué incidencia tiene en todos nosotros?  ¿Qué quiere decir esto y qué efecto tiene en el organismo?

EL SOL, EL CORAZÓN DEL SISTEMA SOLAR

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«Una cosa es cierta, que nuestro sistema solar es una interacción asombrosa de energía y fuerzas; ¿Cómo podría ser que un cuerpo tan inmenso de materia circular y orbitar, mantuviese patrones de conducta cíclica, a no ser que hubiera alguna organización de fuerzas? Nuestros propios cuerpos son instrumentos extraordinarios y aunque tenemos capacidad intelectual con habilidad para razonar y comprender, la estructura básica del cuerpo está organizada sin interferencia intelectual por parte nuestra. Hay una inteligencia comandando o dirigiendo la estructura y los trabajos del cuerpo; una estructura que está enraizada, nos dicen los científicos, en el ADN. Dentro del cuerpo, la energía se organiza para realizar funciones específicas tales como  aquellas que comandan los órganos principales: el cerebro, el corazón, hígado, páncreas, colon y demás. Todos estos órganos juntos forman estructuras que apoyan una forma más inteligente -la conciencia humana-. Y así no hace falta ser un científico (de la nasa?) para darse cuenta que el sistema solar opera como una unidad. Sabemos por ejemplo, que los planetas mantienen órbitas estables alrededor del sol y sencillamente no podrían hacer esto sin su presencia. Los astrónomos pueden explicar las fuerzas más importantes que mantienen el equilibrio –fuerzas opuestas que atraen a los planetas al sol y al mismo tiempo les previenen de chocar violentamente contra él. Pero de cualquier forma que lo consideremos, el sistema solar es una única estructura física que tiene, como nuestros cuerpos, una inteligencia innata”.  Andrew Marshall (Consultar fuentes de Scrib citadas abajo).

En una de las página de la petrolera BP donde se explica el funcionamiento solar, se lee “La energía del sol es capturada y convertida en electricidad para el consumo diario en una célula solar –el corazón del sistema eléctrico solar”.

AL ser de una naturaleza energética ambos, -los astros y el ser humano- no hay fronteras divisorias –excepto un escudo del que hablaremos a continuación- entre unos y otros y no creo incluso que haya un mecanismo distinto al ejercicio propio de la polaridad que se da entre fuerzas unidas mediante un sistema de atracción perfecto y preciso, como es el nuestro. Es decir, posiblemente afectamos – como planeta- al Sol tanto como el Sol nos afecta a nosotros mediante una conexión continua y holista -a todos los niveles-. Y lo que sabemos es que el Sol ahora mismo está enviando grandísimas cantidades de energía –fotones- al sistema solar; una sobre carga parecida a la actividad del corazón cuando bombea a un ritmo mucho más alto que el habitual creando los consabidos efectos sobre la salud, como la hipertensión.

ACTIVIDAD DEL SOL

El Sol es una estrella activa.  Apoya un campo magnético cambiante que varía cada año y cambia de dirección cada 11 años. El campo magnético del Sol crea muchos efectos conocidos como la actividad solar. Aquí se incluyen las manchas solares de la corteza del Sol, las llamaradas y las variaciones en los vientos solares que portan materiales a través del sistema solar.  Siendo la estrella más cercana a la Tierra y habiendo sido intensamente estudiada por científicos, seguimos con muchísimas preguntas que no tienen respuesta.

Tierra-magnetica

El centro o núcleo es el unico lugar del Sol que produce una cantidad apreciable de calor a través de la fusión: el resto de la estrella se calienta por la energía que se transfiere desde el núcleo. Toda la energía producida por fusión en el nucleo debe viajar a través de capas sucesivas a la fotosfera solar antes de escapar al espacio como partículas kinéticas o rayos de sol.

Cuando observamos el Sol bajo una filtración correcta, los aspectos más inmediatamente visibles son normalmente las manchas solares, el área bien definida de la superficie donde aparecen manchas más oscuras debido a las bajas temperaturas. Las manchas solares son regiones de actividad magnética intensa que reducen el transporte de la energía desde el calor extremo del interior a la superficie. Los campos magnéticos crean un calentamiento en la corona, formando regiones activas que son la causa de las llamaradas intensas solares y las expulsiones masivas de la corona. Las manchas más grandes pueden tener una extensión de hasta decenas de miles de kilómetros.

El número de manchas solares en el Sol no es constante, pues varía en el ciclo de 10 a 12 años llamado ciclo solar. Con una actividad mínima, hay pocas manchas visibles, o incluso ninguna. Las que aparecen son perceptibles solo a latitudes altas. En la medida que el ciclo solar progresa, se incrementan las manchas solares y se mueven más cerca del ecuador del sol, un fenómeno descrito como la Ley Spörer. Las manchas normalmente existen como pares con polaridades magnéticas opuestas. La polaridad de las manchas solares más grandes se alternan en cada ciclo solar resultando en un polo norte magnético un ciclo y un polo sur al ciclo siguiente.

focusitaly_singularityouttake1_thumb El ciclo solar tiene una gran influencia en el tiempo espacial y parece tener una fuerte influencia en el clima del planeta. Los ciclos mínimos solares se corresponden con las temperaturas bajas y los ciclos solares más largos se correlacionan con un tiempo más caluroso.

LA PROTECCIÓN TERRESTRE

La actividad solar tiene varios efectos en el Tierra y su entorno. Como la Tierra tiene un campo magnético, las partículas cargadas procedentes del viento solar no pueden impactar la atmósfera directamente sino que son reflectadas por el campo magnético para formar el cinturón de Van Allen. Este cinturón consiste a su vez en un cinturón interior compuesto principalmente de protones y uno exterior compuesto principalmente de electrones. La radiación dentro de los cinturones Van Allen han causado ocasionalmente daños a los satélites Los cintutones de Van Allen forman arcos alrededor de la Tierra teniendo sus picos cerca del polo norte y sur. Las partículas mas energéticas pueden colarse y entrar en la atmósfera terrestre causando las famosas auroras llamadas aurorae borealis en el hemisferio norte y australis en el Sur.

LA NATURALEZA ELÉCTRICA DEL CORAZÓN


“El corazón genera el más poderoso y más extenso campo eléctrico del cuerpo. Comparado con el producido por el cerebro, el componente eléctrico del campo del corazón es algo así como 60 veces más grande en amplitud, y penetra a cada célula del cuerpo. El componente magnético es aproximadamente 5000 veces más fuerte que el campo magnético del cerebro y puede ser detectado a varios pies de distancia del cuerpo con magnetómetros sensibles. El corazón genera series continuas de pulsos electromagnéticos en los cuales el intervalo de tiempo entre cada latido varia de forma dinámica y compleja.

Nosotros proponemos que el campo del corazón actúa como una onda de información que provee una señal global sincronizadora para todo el cuerpo. Específicamente, sugerimos que así como lo que son, ondas de energía transmitidas desde nuestro corazón, estas interactuarían con otros órganos y sistemas. Estas ondas codifican o graban las características y las actividades dinámicas de estos sistemas en forma de olas de patrones de energía que se distribuyen a lo largo del cuerpo. De esta manera, la información codificada actúa para formar (literalmente le da forma) a la actividad de todas las funciones corporales para coordinar y sincronizar los procesos en el cuerpo como un todo. Esta perspectiva requiere de un concepto de información energética, en el cual los patrones de organización son envueltos dentro de olas de energía de actividad sistemática distribuidas a través del sistema como un todo”. Instituto HeartMath

CONSECUENCIAS DE HIPERTENSIÓN ELECTRICA

Si las tormentas solares aumentan proporcionalmente y llegan a la escala X9, la máxima establecida, posiblemente habrá una sobrecarga eléctrica que desestabilice las comunicaciones y la mayoría de aparatos eléctricos.  Podríamos considerar que esta sobre carga, o hipertensión eléctrica, afectaría o castigaría de un modo mucho más notable al llamado primer mundo, mientras que los países pertenecientes al tercer orden -o peyorativamente llamados por todos nosotros los países «subdesarrollados»- no se verían muy afectados por la sobre descarga.  3856417596_599fa04b3d Y quizá de nuevo nos veríamos enfrentados a otro ejemplo de cambio de ejes: donde lo que está arriba baja y lo más bajo sube.  Y quizá y de ser así, sería un ajuste que la naturaleza se encargaría de realizar para mantener el equilibrio de los polos.

En cualquier caso, el efecto más notable atañe a los sistemas eléctricos aunque uno pueda -o deba- hacer la equivalencia al sistema eléctrico del cuerpo humano y así confrontarnos con nuestro propio sistema nervioso.  Y quizá de nuevo sea por eso, que ahora incluso la NASA pida que ante todo haya mucha, mucha calma.  Cuando hay estrés en el organismo, ya se sabe que el mejor remedio es la calma y la tranquilidad.  Sin embargo admito que detesto los mensajes catastrofistas, ya que están muy lejos de la solución del problema; lejos de resolver, de proporcionar la elección de la mejor alternativa posible -de entre infinitas posibilidades-, generan miedo y le dejan a uno el cuerpo asfixiado, bloqueado,  paralizado, indefenso, con la mira en la proyección -la victimización- y por tanto, ¿Culpando ahora al SOL porque nos ataca? (???)

Entre el miedo que los responsables de menear los mercados financieros se aseguran de meternos en el cuerpo diariamente y ahora la despiadada activida solar, vamos que nos lo hemos montado pasón de bien.

Hagamos una profunda reflexión.  Comienzo yo.  En concreto, para mi el Sol es lo más cercano a Dios pues con seguridad es lo que da vida y eso es ¡mucho! o más bien TODO. Es además la luz y por tanto la Conciencia. Comprendí hace tiempo que si no podía entender más la naturaleza del SOL, sería imposible ni ligeramente atisbar a comprender precisamente algo tan ininteligible o indescifrable como es la naturaleza divina y así desde hace tiempo centro mi atención en el astro que veo todos los días traer vida y luz al planeta.  Las reflexiones que me inspira la tremenda actividad solar me han de forzar a descubrir precisamente el brillo que aporta esta situación.  A fin de cuantas, ¿cuántas veces le he dado la razón a Emilio Duró cuando dice eso de que somos muy jovencitos como especie y mucho más negativos de lo que cada uno nos pensamos?  ¿Porqué nos quedamos a nivel generalizado con la idea catastrofista y calamitosa de este evento?  ¿No es verdad que el Sol está mandando muchos más fotones -luz- al planeta? Esto no es pseudocientífico sino datos puros y duros.  ScreenHunter_96 Jan. 26 14.07 Aunque es verdad que yo traslado el concepto de luz a la Conciencia y así ¿No habrán efectos maravillosos y necesarios de ese aporte de luz al planeta?  ¿Porque hemos de pensar tan mal -de ser posible en el peor escenario- ante cualquier evento, sea a gran escala o algo insignificante que pasa a diario?  ¿Tan pequeños nos sentimos que todo nos asusta?  SI hay una inteligencia innata en el Sol conforme se argumenta al inicio, ¿no habrá al mismo tiempo una necesidad imperiosa de que esto tenga que pasar tal cual pasa? Por otro lado no tiene mucho sentido asumir que los seres humanos estemos dotados de inteligencia pero aquello que nos da vida, no.  Es un sin sentido, sin más. Así siendo el Sol más que una masa física, es decir, de naturaleza energética cargada de Conciencia -¡es la fuente productora de fotones!-, un cambio ligerísimo, remotísimo de cualquier variable en cualquier momento imposibilitaría la vida porque somos muy dependientes de las condiciones ambientales…No hace falta que produzca cantidades masivamente indigestas de fotones y las lance «contra nosotros» a través de las tormentas solares.  Variando minimísimamente su composición de oxígeno, hidrógeno, o helio, desapareceríamos de un plumazo, mucho antes de cantar el gallo.  En definitiva, ¿Porque no andamos buscando la parte positiva de todo esto en lugar de asumir el miedo colectivo?

En fin, me quedo con esto último para ver si me inspiro algo más y tengo la suerte de que me llegue alguna chispita celestial que bien agradecería.

FUENTES CONSULTADAS

El ABC

Storming Warning

Tormenta Solar, Wikipedia

Texas Heart Org

The Sun, the Head or the Head of the Solar System

Astronoo

Universe-Galaxy-Stars

Wingmakers

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Ciencia y Arte son Dos modos de Aproximarse a la Realidad https://medicinacuantica.global/?p=3936 Sun, 25 Dec 2011 12:47:53 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=3936 ScreenHunter_28 Jun. 20 14.52

Feliz Navidad Y Feliz 2012

Tanto monta, monta tanto; el conocimiento se dirige en dirección a la integración de las dos grandes disciplinas: el arte (en su máxima amplitud) y la ciencia.  El equilibrio entre las dos grandes fuerzas que han tratado la existencia del ser humano nos llevan a la mutación disciplinaria del mismo Ernesto Cardenal, y su Canto Cósmico.  Ciencia y arte, Arte y ciencia: Isabel y Fernando.

«venidos de estrellas lejanas
son los de nuestro planeta.
Todos los cuerpos celestes sólidos o gaseosos
están compuestos de carbono, oxígeno, nitrógeno y metales
en la misma proporción que la tierra.
¿Son sólo para mirarse las estrellas?» Cardenal

«Sus ojos muy azules están viendo cosas invisibles, dimensiones ocultas del cosmos: su mirada cambia nuestra visión del universo. Sus hallazgos en el campo de la física cuántica y la astrofísica la convierten en una de los científicos más citados del momento. Publica Universos ocultos. Un viaje a las dimensiones extras del cosmos (Acantilado), y me anuncia un libro sobre las implicaciones entre ciencia y arte: «Ser científico es también un arte», aventura. Lisa Randall, muy observadora, pondera el color verde de una parte de la montura de mis gafas: es un espíritu muy curioso, inquieto y de penetrante inteligencia: «Ciencia y arte son dos modos de aproximarse a la realidad».

Cree usted en partículas invisibles e intangibles.
No creo: sé que existen.

¿Cómo lo sabe?
Indicios, modelos teóricos, proyecciones matemáticas…

¿Y a qué conclusiones llega?
Existen universos ocultos.

¿Dónde?
Aquí.

¿Otros mundos, pero dentro de este?
Es un modo poético de decirlo.

Dígamelo a su modo.
El cosmos tiene dimensiones extras.

¿Qué entiende por dimensiones extras?
Otras dimensiones más allá de las tres que experimentamos cada día.

¿Desde cuándo lo sabe?
Se planteó tal posibilidad hace casi un siglo, y trabajos de los últimos años nos lo confirman.

¿Qué trabajos?
Los que buscan unificar todas las fuerzas de la física, la teoría de cuerdas, las branas…

¿Qué son las branas?
Otros planos de la realidad, otras dimensiones.

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Explíquemelo para que se entienda.
Imagine una cortina de ducha.

Bien.
Imagine unas gotitas de agua deslizándose por esa cortina.

De acuerdo.

Viajan por el plano de la cortina, y para las gotitas sólo existen dos dimensiones.

Sí.
Para nosotros, que las vemos, hay tres dimensiones: vemos las gotas desde una tercera dimensión, desconocida para ellas.

Entendido.
Análogamente, si nosotros somos como esas gotas, además de las tres dimensiones que captamos, existen otras.

¿Cuántas?
No se sabe. Quizá nueve o diez dimensiones más, según la teoría de cuerdas…

¿Cómo son?
Algunas son muy pequeñas, otras son muy grandes. Están enrolladas, o arqueadas… Me interesan las que son lo bastante grandes como para que detectemos su influjo.

¿Qué influjo?
En la fuerza de gravedad, para lo que no hay explicación satisfactoria… si no consideramos el influjo de otra dimensión. Es lo mismo para otros fenómenos raros del cosmos.

¿Qué le fascina más de lo que investiga?
¡Todo! Me resulta fascinante la posibilidad de entender el universo, de conocer los elementos que lo constituyen: he llegado a la conclusión de que hay una dimensión extra infinita.

¿Infinita?
Es la única solución coherente para encajar ciertos efectos físicos que resultaban inexplicables de otro modo.

¿La estética de una solución puede cegar a un científico?
La belleza no es garantía de nada, pero anima a continuar indagando.

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¿Puede una ecuación ser tan bella como un poema?
La creatividad es tan determinante en matemáticas como en poesía.

Las ideas, los sueños… ¿guardan alguna relación con esas dimensiones extras?
No tengo respuesta para eso.

¿Qué partícula es la más elemental del universo?
Los quarks y los leptones son los constituyentes fundamentales de la materia visible. Pero es probable que haya más cosas.

¿Qué quiere decir?
Afinando la tecnología actual, podríamos descubrir nuevas partículas elementales. Con el colisionador de partículas de Ginebra hallaremos –calculo que en menos de un año– partículas que confirmen las dimensiones extras del cosmos.

¿Confirmarán que los neutrinos son más rápidos que la luz?
Hay que seguir contrastando esos experimentos. Si fueran correctos, evidenciarían una teoría subyacente a la de Einstein, sin invalidarla por ello.

¿Qué le ilusionaría encontrar?
Algo sobre la naturaleza de la materia oscura. La materia oscura interactúa con la gravedad, pero no con la luz.

¿Qué es la materia oscura?
Sólo el 4% del universo es materia: las estrellas, el Sol, los planetas, usted y yo… El 23% del universo es materia oscura.

¿Y el 73% restante?
Energía oscura, la energía del vacío, un campo que ocupa todo el espacio…

Me pierdo…
Además, para cada partícula hay una antipartícula, íntimamente relacionadas ambas: hay materia y antimateria.

¿Cuál es su partícula favorita?
De los seis tipos de quark que conocemos, me interesa especialmente el top, que es el quark más pesado, con más masa.

¿Aparecerá Dios en el colisionador?
Es bastante improbable.

¿No hay riesgo de que el colisionador cree un agujero negro y un cataclismo?
Un agujero negro aparecería y desaparecería a gran velocidad. No hay ningún peligro, ja, ja… De hecho, el centro de nuestra galaxia, en uno de cuyos brazos estamos, es un agujero negro.

Glups.
No se preocupe por eso: ¡deberíamos preocuparnos más de otras cosas!

¿De qué?
Del futuro de la democracia, por ejemplo.
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FUENTE:  La Contra de la Vanguardia

Foto PORTADA:  Alberto Oviedo

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El Ultimo Viaje https://medicinacuantica.global/?p=3751 Mon, 14 Nov 2011 08:18:10 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=3751 ameba

Mi amiga Mónica me envió hace unos días una película, de corte documental, que recomiendo a todo el mundo. Se llama el Ultimo Viaje y versa sobre traspasar el velo y todo aquello que acontece una vez “morimos”. Está filmada por personajes reales, públicos y acreditados por los libros que han escrito. Algunos de ellos son Brian Weiss, Dzongzhen Ponlop, Gregg Braden, Alberto Villoldo, Neale Donald Walsh, Stanislav Grof, John Holland, y la artista Renate Dollinger.

El miedo más atenazante del ser humano es la muerte y “me temo” que la razón principal es el desconocimiento. Ha llegado la hora de enfrentarnos a la propia muerte con la mejor de las herramientas; educarnos para empezar a tener mucho más conocimiento sobre lo que ocurre una vez que dejamos este plano. La película hace un trabajo extraordinario al respecto. El paralelismo entre la doctrina cuántica y las experiencias que relatan los protagonistas es manifiesto. Los relatos y explicaciones gráficas acercan al espectador a entender mucho más sobre la fuerza energética del universo. Algunas frases:

“Delante de mi había miles de millones de partículas de luz. Eran partículas de materia, como energía. Parecían pequeñas amebas; tenían una función. De algún modo parpadeaban. Todas estaban interconectadas. Era un mosaico de unidades interconectadas de energía. A medida que estas unidades parpadeaban, cambiaban de color, y al cambiar de color, cambiaban de forma. Cuando cambiaban de forma, la unidad que tendían la lado, también cambiaba de forma. Y así sucesivamente. Era una especie de masa vibrante que tenía una pulsión. Estaba creada por partículas individuales que nunca perdían la conexión entre ellas pero que a la vez mantenían su individualidad. Fue una visión remarcable porque al contemplar esta increíble pieza de joyería del universo, vi los verdes, más verdes, los rojos, más rojos, los azules, más azules. Tenéis que entender que fue un milagro porque soy daltónico”.

“Es muy bello pensar que existe un sistema que graba todo lo que hemos hecho”.

“Cuando estás repasando tu vida no eres una persona indefensa y asustada que cree que nació pecadora. Eres un gran ser espiritual digno y poderoso que busca un sentido a la dirección de la vida que ha tenido”.

“Lo que quiero que la gente aprenda es que no tenga miedo de lo que vendrá porque vendrá igual.  Quiero disfrutar de la vida física y mental que da valor a la emoción. Quiero celebrar todos los días que estoy aquí y crear el mejor repaso panorámico que se pueda tener”.

“Cuando te das cuenta de que nunca te mueres porque nunca has nacido, el miedo a la muerte cambia por completo. Está muy relacionado con ahuyentar los temores. Los cuerpos mueren, pero la conciencia, al alma, el espíritu sigue. Eso es realmente nuestra esencia. Si radicalizamos con un ejemplo, diremos que tú eres el conductor del coche. Piensas que eres el coche pero no lo eres. Si se estropea, te compras otro”.

“LA INTENCIÓN ES LO QUE AYUDA AL SER ESPIRITUAL. Las acciones no son importantes, sino porque las haces. Esa es también la gran lección del repaso panorámico de la vida. Pon atención y no te mientas a ti mismo porque todo va a volver y vas a verlo. NO te puedes engañar a ti mismo”.

“Estás sumergido en la unicidad que estás experimentando”.

“Sabemos que el alma, lo que llamamos el alma, es una esencia energética”.

“El problema con el tiempo lineal, con el tiempo que vuela como una flecha es que lo gobierna la casualidad, la causa y el efecto. Quienes somos ahora lo predeterminó el karma que vivimos, lo que nos pasó cuando teníamos 6, 8 años, los genes que hemos heredado. El tiempo no lineal, el otro tipo de tiempo que gira como una rueda, está formado por el pasado y el futuro. Su principio de funcionamiento básico es la sincronicidad. Por eso podemos conformarnos en lo que somos desde hace 10000 años por ese ser atemporal. Esa es la tarea de los chamanes, moverse libremente por el tiempo lineal, estar conformados por quienes se están convirtiendo. Para conseguir eso tienen que librarse de la muerte y del temor que es lo que nos tiene atados al tiempo y nos acecha”.

“El renacer es un proceso automático por parte de una persona poco preparada que sigue los impulsos inconscientes, que busca un lugar atractivo y seguro y se deja llevar por el temor, el odio o el deseo. A eso le llamamos renacer porque es una especie de proceso mecánico. Es mecánico y no lleva a nada porque la gente no es consciente de lo que está haciendo. Nos gusta reservar el término de reencarnación para cuando alguien ha llegado al punto de que entiende sus impulsos interiores que le otorgan unas medida de libertad. Conseguirás reencarnarte, en oposición a una renacer mecánico, cuando seas capaz de ser un ser consciente de tu evolución, utilizas tu karma o acciones relacionadas con la evolución de forma consciente para reestructurar tu vida y lograr que tu vida sea cada vez mejor”.

“¿Cómo podemos ser todos iguales si somos tan distintos? Para mi soñar también es una fuente de meditación. Solo tienes que saber cómo leer los signos, como interpretar las imágenes que ves. Vi un diamante en el pecho de todos. Un diamante precioso con miles de facetas. Todos tenemos el mismo diamante pero algunos diamantes están cubiertos de polvo o alquitrán. El trabajo del alma es limpiar los miles de facetas. Todas y cada una de ellas. Cuando las mil están limpias, la presión se disuelve y los diamantes brillan por el universo. Los diamantes son totalmente puros, algunos han pulido muchas facetas, 900 o 999. Otros solo unas pocas; tienen mucho trabajo que hacer. Entonces lo entendí; todo el mundo tiene el mismo diamante, con mil facetas; es decir que todo el mundo tiene el mismo potencial. Por lo tanto todo el mundo hace el mismo viaje pero algunos han limpiado mucho y otros poco; todo es cuestión de intensidad, no de diferencias”.

“Hay una diferencia entre infinito y eternidad, La eternidad está relacionada con la religión occidental. Eternidad es un número infinito de momentos. Lo infinito es antes y después del tiempo, previo al tiempo; no está limitado a él. No tiene limitación. Es un lugar donde el pasado y el futuro se suceden de forma simultánea, en que el tiempo no va en una dirección, como nos pasa a nosotros sino que hace giros, se detiene y va por recovecos que a la vez se contraponen distintos marcos temporales”.

“Que simple, que elegantemente simple es esto. Todo el sistema. Sabiendo lo que sé ahora, nunca hubiera tenido miedo de la muerte, ni siquiera un poquito. Eso me aporta muchos beneficios porque cuando ya no tienes miedo de morir, ya no tienes miedo de vivir por lo cual todo momento es muy rico y profundo además de ser extraordinariamente emocionante”.

“A alguien que se esté muriendo le diría, vas a pasar por un proceso MARAVILLOSO de re-identificación. La muerte es un proceso de re-identificación y te sucederán las siguientes cosas:
1. Al instante sabrás que no estás en tu cuerpo.
2. Al instante sabrás que no eres tu mente, algo que por cierto te quitará un peso de encima

Llegarás a estas concusiones porque llegarás a pensar en lo que piensas. Una parte de ti dirá, ¿Quién piensa sobre mis pensamientos , si no soy mis pensamientos?. ¿Quién es la mente pensante? En ese punto se te ocurrirá lo siguiente:

No soy mis pensamientos, ni mi mente por consiguiente tengo que ser lo que todos denominan alma. Luego se sucederá el tercer paso y es que te darás cuenta de que no siquiera eres un alma separada del resto. Eres individual, como los dedos de las manos pero no estás separado del resto como los dedos no están separados del cuerpo.”

“Cuando abandonamos este mundo nos llevamos todo lo que hemos hecho y todo lo que no”.

“El objetivo del alma es ser todo lo que puedas ser; un espíritu que tiene forma humana y que ayuda al próximo.”

BIBLIOGRAFÍA DE LOS PERSONAJES:

NEALE DONALD WALSH, Conversaciones con Dios
STANISLAV GROF. Beyond the Brain
ROBERT THURMAN. Inner Revolution
ALBERTO VILLOLDO. El sueño valiente
DZONGZHEN PONLOP, La mente mas allá de la muerte
JOHN HOLLAND, El poder del Alma
BRIAN WEISS, Una vida, Muchos Maestros
RENATE DOLLINGER, Artista
GREGG BRADEN

GRACIAS MONICA

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¿Más Rápido que la Velocidad de la Luz? https://medicinacuantica.global/?p=3682 Sun, 25 Sep 2011 17:51:56 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=3682 observatorio-neutrino

El anuncio de que los neutrinos viajan más rápido que la luz, según el detector de partículas OPERA del CERN, ha revolucionado internet y los medios de comunicación en las últimas 78 horas…

En medicina cuántica hemos aludido en ocasiones a las diferencias en el tratamiento del tiempo de la física clásica y la mecánica cuántica y el anuncio me parece un escenario perfecto para aclarar varios de los enunciados mencionados al respecto en este portal. Como la “materia” es compleja, se han consultado periódicos nacionales alguno internacional, como el New York Times, blogs de relieve, por ejemplo “Cuentos Cuánticos” y puesto un ojo en más de 600 cometarios de entendidos (y no tanto) de los diarios de El Mundo y el País (no vaya a ser que surja la confusión con tanta partícula compleja y fantasmagórica).

Los Datos del Experimento

El experimento se trata de enviar haces de neutrinos desde el sistema de aceleradores de partículas del CERN, Organización Europea para la Investigación Nuclear, hasta el detector Opera, en el Laboratorio Nacional de Gran Sasso, bajo los Apeninos y verificar la velocidad a la que viajan.

Antonio Ereditato contó a los medios que los tres años de mediciones han mostrado que los neutrinos se movían 60 nanosegundos más rápido que la luz en una distancia de 730 kilómetros entre Ginebra y Gran Sasso, en Italia.

El Sensacionalismo de la Prensa

Muchos comentarios -posiblemente de físicos- han tildado la noticia presentada en los medios de comunicación como puro sensacionalismo amarillo, descrito en Wikipedia como aquel que incluye titulares de catástrofes y gran número de fotografías con información detallada acerca de accidentes, crímenes, adulterios, enredos políticos, y que presenta la información de forma desorganizada.

Por ejemplo, los primeros compases bajo el titular de ayer, “Revuelo a la Velocidad de la Luz” del diario El País remarcaban: “Si fueran correctos los datos de un experimento de partículas elementales anunciados ayer, se pondría patas arriba toda la física del siglo XX, la teoría de la Relatividad de Einstein habría perdido uno de sus pilares y sería posible viajar al pasado.

No sé si amarillo o rojo pero los titulares en general han sido ampliamente extravagantes. Einstein jamás dejará de ocupar el lugar privilegiado por las contribuciones que ha aportado no solo a la física sino al mundo entero. Por suerte, no será el último genio dentro de la comunidad científica pero sus contribuciones ya están hechas y aplicadas en una gran variedad de objetos que nos rodean y hacen la vida mucho más sencilla.

Por otro lado en medicina cuántica hemos afirmado que en la Mecánica Cuántica se rebasa la velocidad de la luz, ya que el entrelazamiento cuántico hace posible la comunicación de las partículas de forma instantánea. Pero antes de abordar este asunto es necesario clarificar las diferencias entre las partículas cuánticas ya que es crucial saber si hablamos de fotones, electrones, mesones o a saber, neutrinos.

La Física de las Partículas

La física de partículas es la rama de la física que estudia los componentes elementales de la materia y las interacciones entre ellos. Los físicos de partículas se han esforzado desde un principio por clasificar las partículas conocidas y por describir toda la materia y sus interacciones. A lo largo de la historia de la física han existido muchas partículas que en su momento se han definido como indivisibles, tales como los protones y neutrones, que más adelante se ha demostrado que no lo son. Después de diferentes teorías atómicas y nucleares, en la actualidad se usa el llamado modelo estándar para describir la materia que constituye el universo y sus interacciones.

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De acuerdo con el modelo estándar, existen seis tipos de quarks, seis tipos de leptones y cuatro tipos de bosones. Las partículas fundamentales se subdividen en bosones (partículas de espín entero, como por ejemplo 0, 1, 2…), que son las responsables de transmitir las fuerzas fundamentales de la naturaleza, y fermiones (partículas de espín semientero, como por ejemplo 1/2 o 3/2).

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En realidad y para nuestros fines, lo verdaderamente relevante es LA MASA de las partículas. Un FOTÓN no tiene masa y sin embargo un NEUTRINO, si la tiene.

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Los Neutrinos

Los neutrinos son partículas que tienen las siguientes características:

1.- No tienen carga eléctrica –> Por lo tanto no sienten la interacción electromagnética.

2.- Tienen espín 1/2 —> Son fermiones.

3.- Tienen número leptónico –> Sienten la interacción débil y están asociados a los leptones que son el electrón, muón y tauón (que son los leptones cargados).

4.- Ahora sabemos que tienen que tener masa porque tienen un proceso cuántico llamado oscilación. Es decir, si tenemos inicialmente un neutrino electrónico y lo dejamos moverse, este neutrino puede convertirse en un neutrino muónico o tauónico. Esto solo puede pasar si las partículas iniciales y finales en la oscilación tienen una diferencia de masas entre ellas distinta de cero.

Sólo interactúan bajo la interacción débil y eso los hace muy difíciles de detectar.

El problema con la Teoría de Relatividad

¿Cuál es el problema con la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein si se confirma el descubrimiento?

Se podría invalidar una parte clave de la teoría de la relatividad (TR) que asegura que nada en el universo puede viajar más rápido que la luz. Si el neutrino tiene masa por muy pequeña y difícil de medir que sea no puede viajar más deprisa que el fotón que como sabemos no tiene masa. Y así, si el neutrino tiene masa no puede viajar a la velocidad de la luz en el vacío pues su masa sería infinita, algo TOTALMENTE ABSURDO. El factor de proporcionalidad depende de la masa y de la velocidad de la luz, de tal manera que si la velocidad se aproxima a la velocidad de la luz, la energía se hace infinita (inalcanzable). Y eso es el verdadero problema que se plantea. De ahí, que Ereditato, encabezando a 160 científicos de 11 países que trabajan en el CERN pida ante todo prudencia. Simplemente no han sido capaces de encontrar donde está el error porque ante todo dan el beneficio de la duda a Einstein y su TR. Han abierto el grifo al resto de científicos para que les hagan ver donde se han equivocado. Y es una cuestión de mediciones.

Varios comentaristas han dicho en foros que quizá el problema es que al ser la tierra esférica, quizá los neutrinos que tiene la capacidad de atravesar la materia, hayan ido en línea recta y pasado olímpicamente de la curvatura del túnel pero este planteamiento en mi humilde opinión peca de inocencia ya que por uno lado no creo que 160 físicos hayan obviado este detalle y por otro si los neutrinos no recorren la curvatura sino que son más listos y van en línea recta, ¿porqué los fotones son tontos y no hacen lo mismo?

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Otros comentarios decían cosas como, “bueno quizá nos equivocamos y la velocidad de la luz sea 300,000km/s MENOS 60 nanosegundos” pero de nuevo esto parece imposible ya que la velocidad de la luz en el vacío es por definición una constante universal de valor 299.792.458 m/s2, o lo que es lo mismo 9,46•1015 m/año; la segunda cifra es la usada para definir al intervalo llamado año luz. Tan comprobada está esta medida que el propio metro fue referenciado el 21 de octubre de 1983 a esta constante. Se simboliza con la letra c, proveniente del latín celéritās (en español celeridad o rapidez), y también es conocida como la constante de Einstein.

La Velocidad es Instantánea en la Mecánica Cuántica

Muchas veces hemos hecho alusión a que en la Mecánica Cuántica el tiempo no se mide igual que en la física clásica que contempla un presente, un pasado y un futuro. Uno de los pilares de esta afirmación se debe a la cualidad de entrelazamiento de la partículas.

“Cuando un electrón y un positrón se encuentran y se destruyen, dos fotones, A y B, parten en direcciones opuestas. Independientemente de la distancia que los separe, los dos fotones siguen correlacionados. Estos instrumentos pueden estar todo lo lejos que se quiera entre sí, incluso hallarse emplazados en puntos opuestos del universo. Por simple aplicación de leyes aceptadas de la mecánica cuántica, Bell demuestra que cualquier propiedad de las partículas que se mida en el instrumento A, provocará, simultáneamente, una medición matemáticamente complementaria en el instrumento B. Lo asombroso del caso viene cuando nos damos cuenta de que eso significa que cada fotón sabe la medición a la que está siendo sometido el otro fotón, y lo sabe instantáneamente.

Bajo el número de patente 771165 de los EE.UU., el Dr. Jack Sarfatti registró un prototipo de sistema de comunicación más rápido que la velocidad de la luz. Aducía que mientras que la energía no podía alcanzar la velocidad de la luz, la información, en base al Teorema de Bell, sí podía. Posteriormente, en 1982, el Dr. Herbert registró un segundo sistema de comunicación más rápido que la velocidad de la luz, sistema inspirado también en el teorema de Bell y tras largas discusiones sobre el particular mantenidas con el Dr. Sarfatti.

Los fenómenos cuánticos aportan prima facie evidencia de que la información se extiende de un modo que no corresponde a ideas clásicas. Así pues, la noción de que la información se transmita supralumínicamente no resulta, a priori, nada irracional. (Herny P. Slapp, Are Superluminal Connections Necessary? Lawrence Berkeley Laboratories, Nov. 1976)”.

Quizá tengamos que volver a ojear la teoría del Catedrático de Física Cuántica Vlatko Vedral de la Universidad de Oxford que demuestra que todo es INFORMACIÓN, mas que materia o energía.

Incluímos el video que explica el entrelazamiento cuántico y el intercambio de información instantánea.

Una buena lección que aprendo este finde es que desde luego en Física hay que ser muy, muy preciso a juzgar por la cantidad de información técnica que me he «papeado» tratando de poner algo de LUZ a la gran cuestión del mundo subatómico.  Definitivamente, me quedo con la idea de que seguimos sin tener demasiada claridad en una gran cantidad de conceptos en física aunque las tornas cada se inclinan hacia la importancia de la información en el mundo cuántico, capaz de «conectar» partículas subatómicas como los FOTONES a velocidades supralumínicas.  No creo que el mundo cuántico nos deje de sorprender nunca puesto que el observador interactua en las mediciones que a buen seguro se sostienen en el Principio de Incertidumbre y además siempre esta la cuestión de ¿Cómo va a comprender el cerebro con exactitud las partículas que lo componen?  Es tanto como pedirle al pez que entienda que la razón por la que vive es por el agua que lo envuelve y que procede de la precitación de las nubes.  Sin embargo el progreso nos impele hacia el derribo de los límites y después de todo ¿Quién sabe? Quizá si esté en juego la velocidad de la luz pero nunca el prestigio de uno de los más grandes de la ciencia, El Sr. Einstein.

REFERENCIAS CONSULTADAS

Blog Cuentos Cuánticos

El Mundo

El País

La Paradoja Eisntein, Podolsky y Rosen y el Teorema de Bell

Wikipedia: Fisica de las particulas y Velocidad de la Luz

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Tio, Yo Soy Tú. La Vía Láctea https://medicinacuantica.global/?p=3463 Fri, 03 Jun 2011 15:56:31 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=3463

Tributo al documental del youtuber Philhelleness, autor de un brillante espectáculo cósmico que reclama las glorias conquistadas de la ciencia en la labor por acercar la indescriptible lejanía de la infinidad expresadas en las estrellas de nuestra galaxia en relación con el interior del ser humano.  Tal como demanda el autor, somos al nacer ese polvo cósmico del que están hechas las estrellas.  Aunque el título, La Ciencia Salvó mi Alma, puede sonar a liturgia religiosa, es todo lo contrario; un himno a la grandeza de la ciencia como el estandarte responsable de la auténtica sabiduría cósmica y también divina.

Phil tiene colgado en el canal de Youtube muchos videos de contenido científico pero uno de los más conocidos, y que ha sido subtitulado a varios idiomas es el que se ve a continuación.  Algunas de la reflexiones que hace incluyen la protesta humana que la mente hace al digerir la grandeza extraordinaria que nos refleja el cosmos, el poder desvanecedor de la riqueza energética concentrada en los cielos. Nos pretende acercar al interior de la galaxia, lo que «hay ahí fuera, el tipo de cosas, la escala de las cosas, la edad de las cosas, la violencia y destrucción, la terrible energía, la implacable gravedad, la abrumadora distancia… Pero me siento seguro porque sé que mi mundo está protegido por la misma distancia que otros temen. Es como si el Universo te gritara a la cara: “¿Sabes lo que soy, cuán magnífico soy y qué edad tengo? ¿Puedes siquiera comprender lo que soy? ¿Qué eres tú comparado conmigo?”. Y cuando sabes suficiente Ciencia puedes sonreír al Universo y responder: “Tío, yo soy tú”.

«Puedo incluso ver a millones de años en el futuro que ese destello azul explotará algún día esterilizando cualquier sistema solar cercano en un apocalipsis que hará que la cólera de los dioses humanos parezca lamentable en comparación. Fue de esta destrucción de la que yo fui creado. Las estrellas parecen morir para que yo pueda vivir; yo surgí de una supernova y tú también.

A la luz de este incuestionable hecho, este inamovible conocimiento, esta verdad parcial pero instructiva, ¿en qué lugar quedan, en el siglo XXI y posteriores, las afirmaciones mágicas de las religiones organizadas?

¿Quieres saber algo sobre dios? Muy bien. Ahí está la Galaxia.

Comprender sólo parcialmente la escala de una sola galaxia es casi desaparecer, y cuando recuerdas las otras galaxias encoges 100.000 millones de veces más aún. Pero entonces recuerdas lo que eres. Los mismos hechos que te han hecho sentir tan insignificante también te dicen cómo llegaste aquí. Es como hacerse más real. O quizá el Universo se hace más real. De repente encajas; de repente perteneces a ello; no tienes que hacer reverencias y no tienes que mirar a otro lado. En esos momentos todo lo que tienes que hacer es acordarte de seguir respirando.

El cuerpo de un recién nacido es tan viejo como el Cosmos. La forma es nueva y única pero los materiales tienen 13.700 millones de años de edad, procesados por fusión nuclear en las estrellas, moldeados por el electromagnetismo. Palabras frías para procesos increíbles. Y aquel bebé eras tú. Eres tú. Tú eres increíble».   DISFRUTA con unos buenos auriculares.

FUENTES:

Foto Portada: Guilles Pastor

Extracto del artículo del blog

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Imaginando la Décima Dimensión https://medicinacuantica.global/?p=2344 Mon, 30 Aug 2010 22:15:31 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=2344

¿Has pensado alguna vez en la sexta dimension? ¿Y en la octava? Presentamos un buen ejercicio para ejercitar la imaginación conceptualizando diez dimensiones explicadas en video -en inglés- y redactado a continuación en castellano. Amplia horizontes. 

Es hora de Inspirarnos.

Comencemos con un punto. Como sabemos, un punto no tiene dimensiones. Es una abstracción matemática muy utilizada en física, donde consideramos que los objetos son puntos. Pensemos en la Ley de Gravitación Universal de Newton. Aplicada al movimiento de planetas, siempre consideramos que éstos son puntos, con toda su masa concentrada en ese punto. Una aproximación válida siempre que las distancias sean grandes comparadas con el tamaño del planeta, ya que si no, comienzan a aparecer otros efectos que no podemos explicar si únicamente fueran puntos (como las fuerzas de marea).

Si tenemos dos puntos distintos, podemos trazar una recta entre ellos. Tenemos entonces la primera dimensión. Una línea no tiene alto ni ancho, sólo longitud. Si imaginamos un universo de una sola dimensión, con habitantes de una dimensión, éstos sólo podrían ir hacia delante y hacia detrás. Una vida un poco aburrida

Con dos dimensiones ya tenemos un plano. Al igual que se puede definir una línea mediante dos puntos, se puede definir un plano mediante tres puntos, pero vamos a hacerlo de otra manera. Dos rectas que se cortan definen un plano. O dicho de otra manera, dos universos de una dimensión que se cruzan, sólo pueden imaginarse en dos dimensiones. Pensemos en una línea que se bifurca. Volvamos a nuestros seres de una dimensión. Imaginad uno de ellos que camina por su recta hasta llegar al cruce con otra recta. Estaría ante una bifurcación, y dependiendo de por dónde siguiera, entraría en un universo completamente diferente. Pero ese ser no podría imaginarse cómo es posible. Podemos imaginar también un universo de dos dimensiones donde habitan seres bidimensionales. Estos seres planos tendrían anchura y longitud, pero no altura. No podrían imaginarse una tercera dimensión. Imaginad ahora cómo verían un objeto tridimensional que cruzara su universo bidimensional. Sólo serían capaces de percibir la sección contenida en el plano que forma su universo. Es decir, imaginad una esfera que cruza ese universo plano. Los seres bidimensionales verían un pequeño círculo que aparece de la nada, que va creciendo hasta llegar a un máximo (justo cuando el plano corta por la mitad a la esfera) y luego se encoge hasta desaparecer. Para ellos sería un misterio.

Imaginar tres dimensiones es extremadamente sencillo, ya que estamos acostumbrados a un entorno tridimensional. Longitud, anchura y altura. Pero pensad en otra forma de definir la tercera dimensión. Recordemos el universo plano de dos dimensiones. Imaginad que es una enorme cartulina, que doblamos de forma que algunos puntos de la cartulina estén en contacto con otros puntos de la misma. Un ser de dos dimensiones que habitara ese universo bidimensional plegado, no podría percibir esos plieges. Pero en determinados lugares, podría pasar de un punto de su universo a otro muy alejado (para él), en un instante de tiempo, ya que esos dos puntos se tocan, por estar la cartulina doblada. Volvamos ahora los seres unidimensionales. Para ellos, la segunda dimensión sería una bifurcación en su universo lineal, de forma que podrían acceder a otro universo lineal. Pero si ese «multiverso bidimensional» se pliega sobre una tercera dimensión, los seres unidimensionales no sólo podrían ir a otros universos unidimensionales, sino a otros puntos de su mismo universo. Además, podrían trasladarse a otro universo lineal sin necesidad de utilizar la «bifurcación» donde se corta su universo con el otro.

Bueno, recapitulemos para no perdernos, que a partir de ahora las cosas se complican: una dimensión, significa que puedo unir dos puntos con una línea. Una segunda dimensión, significa que mi línea se bifurca en determinados puntos. Una tercera dimensión significa que puedo plegar esas líneas.

Vayamos ahora con la cuarta dimensión. Como sabéis, el tiempo es la cuarta dimensión. En el envío anterior vimos que según la Relatividad Especial, es necesario utilizar el tiempo como si fuera una coordenada más para situar un evento, de forma que vivimos en un espacio-tiempo de cuatro dimensiones. Recordemos el universo plano con sus habitantes bidimensionales, y cómo perciben un objeto tridimensional que atraviese su universo. Intentemos hacer nosotros una analogía con el tiempo. Un objeto tiene existencia en cuatro dimensiones, de las que sólo percibimos 3, porque de la cuarta sólo podemos captar un instante. Pensad en una persona a lo largo de su vida, desde que es un embrión, nace, crece, envejece, hasta que muere. Si intentáis visualizar una especie de película acelerada de su vida, sería algo similar a lo que ocurría en el universo plano cuando lo atravesaba una esfera. Intentad hacer ahora lo mismo con todo lo que véis, o mejor aún, con todo el universo. Para ello, imaginemos que tomamos una instantánea del universo en un instante dado, y concentramos todo el universo tridimensional de ese instante en un sólo punto. Hagamos lo mismo, pero un minuto después. El tiempo sería una línea que une esos dos puntos del universo, en instantes de tiempo diferentes. Así que imaginad que el tiempo es una línea. El universo espacial tridimensional es un punto, y la cuerta dimensión es una línea que une esos puntos pertenecientes a distintos momentos.

Si sois aficionados a las historias de viajes en el tiempo, el siguiente paso os resultará fácil. Si no, podéis ver Regreso al Futuro II. Veamos, supongo que todos tendréis uno o varios momentos clave en vuestra vida en la que tomasteis una decisión, y os habéis arrepentido. Os preguntáis qué habría sucedido si hubieseis hecho otra cosa, e incluso desearíais poder retroceder en el tiempo para cambiar lo ocurrido. Pues imaginad que tomasteis esa otra decisión. Que existe otro universo, otro espacio-tiempo en el que esa otra posibilidad sucedió. Si el tiempo es una línea, estaríamos ante una bifurcación. En ese instante crítico, la línea temporal se divide en dos, y cada una transcurre por rumbos separados. Pero como vimos en el ejemplo de una y dos dimensiones, para bifurcar una línea necesitamos una dimensión adicional. Esa dimensión sería la quinta. Así, podemos imaginar la quinta dimensión como una dimensión necesaria para permitir la existencia de líneas temporales diferentes. Los aficionados a los cómics Marvel, reconocerán aquí esos universos alternativos, en los que una simple diferencia en el pasado, crea toda una línea temporal diferente. Es clásica la saga de Dias del Fututo Pasado, de la Patrulla X, que nos muestra un futuro alternativo apocalíptico, del que a veces vienen sus habitantes, o a veces, son nuestros protagonistas los que viajan a él. Resumiendo, la quinta dimensión permite bifurcaciones en la cuarta dimensión.

¿Cómo viajar por la quinta dimensión? Pues la única forma de hacerlo sería retroceder por nuestra línea temporal con una máquina del tiempo hasta llegar a la bifurcación adecuada, y una vez allí, tomar esa otra línea temporal, y luego otra, y otra, hasta llegar a nuestro destino. En la película Regreso al Futuro II, Marty McFly y Doc Brown se ven atrapados en una línea temporal diferente, en la que Biff se ha hecho multimillonario gracias a un almanaque deportivo proveniente del futuro, con los resultados de todos los acontecimientos deportivos que habrían de ocurrir, apostando así sobre seguro. Para volver a su línea temporal (aunque en la película se considera que sólo existe una, y que se puede alterar), nuestros amigos deben retroceder en el tiempo hasta el momento en el que se produce la bifurcación, cuando el joven Biff recibe el almanaque del futuro. Imaginad ahora que nuestra bifurcación temporal se encuentra muy muy atrás en el tiempo. Tal vez en la Grecia clásica. Tal vez en el Jurásico. Tal vez antes de que se formara el Sistema Solar. O tal vez pocos segundos después del Big Bang. Un viaje muy largo. ¿Cómo podríamos ir de una línea temporal a otra, sin necesidad de recorrer todo ese camino? Pues al igual que ocurría en el paso de dos a tres dimensiones: plegando el universo. Y para eso necesitamos una dimensión adicional: la sexta dimensión. Así, viajando por la sexta dimensión podríamos tomar «atajos» entre líneas temporales, o incluso a través de la nuestra. Podríamos desplazarnos a un universo en el que fuéramos multimillonarios, sin necesidad de retroceder en el tiempo y buscar la bifurcación adecuada (aunque seguramente nuestro otro yo nos tacharía de gorrones y nos mandaría de vuelta con una patada).

Recapitulemos de nuevo. Hemos imaginado la cuarta, quinta y sexta dimensión de forma análoga a la primera segunda y tercera: una línea, una bifurcación, un pliegue.

Sigamos. Imaginad todas las líneas temporales posibles. Todas tienen un inicio común: el Big Bang. Por muchas diferencias y bufurcaciones, en todas esos universos las leyes de la física son iguales, ya que han partido del mismo Big Bang, con las mismas condiciones iniciales. Bien, comprimamos ahora todo ese multiverso en un único punto, como hicimos antes. Nuestras infinitas lineas temporales bifurcadas y plegadas, serían un único punto en la séptima dimensión. Aquí debo decir que algo se me escapa en la explicación de Imagining the Tenth Dimension, puesto que un punto no tiene dimensión. Para imaginar la séptima dimensión necesitamos otro punto y trazar una línea. Y sin embargo, eso es lo que hacen en la web para imaginar la octava dimensión.

¿Y cómo podemos imaginar otro punto? Pues pensad en un Big Bang diferente. Imaginad otro punto, formado por todos los posibles universos creados a partir de un Big Bang con condiciones iniciales diferentes. En esos universos, la gravedad podría actuar de forma diferente, la carga de un electrón sería diferente, la velocidad de la luz en el vacío sería diferente, o puede que esté formado por antimateria en vez de por materia. Un ejemplo de ello sería la famosa Zona Negativa que aparece en los cómics de Los 4 Fantásticos, y que consiste en un universo alternativo formado por antimateria. Podemos unir esos universos mediante líneas, y para ello necesitamos una octava dimensión.

¿Cómo viajar entre esos universos? Bueno, podemos hacerlo a través de la octava dimensión, pero volveríamos a la situación de la quinta dimensión. ¿Y si nuestro universo destino está muy lejos? Pues tendríamos que atravesar muchos otros universos. A menos que todo este multiverso de ocho dimensiones que hemos imaginado, esté plegado sobre sí mismo. Y para ellos necesitamos… ¡exacto! una dimensión más. La novena dimensión. Esa novena dimensión nos permitiría ir de un universo a otro, con orígenes diferentes, tomando atajos, sin necesidad de atravesar universos intermedios.

Y así llegamos a la décima dimensión. Al igual que hicimos con nuestro universo tridimensional, comprimiéndolo en un único punto en la cuarta dimensión, y comprimimos nuevamente nuestro multiverso temporal hexadimensional en un único punto en la séptima dimensión, repitamos el proceso y comprimamos nuestro ¿omniverso? eneadimensional (¿o es nonadimensional?) en un único punto, y tendremos la décima dimensión. Y parece que aquí se ha acabado todo. Hemos imaginado todas las posibles líneas temporales de todos los posibles orígenes del universo, y las hemos comprimido en un punto. Para obtener un punto distinto y trazar una línea, y seguir con el proceso, necesitamos imaginar otros posibles infinitos. Pero ya no podemos. Lo hemos abarcado todo. Hemos considerado todos los posibles inicios del universo, y todas las posibles evoluciones del mismo. No podemos seguir.

Bien, hasta aquí la explicación que aparece en Imagining the Tenth Dimension. Ahora una serie de consideraciones. Ya he dicho antes que no acabo de entender el paso de la séptima a la octava dimensión. En la explicación de ITD, la sexta dimensión sería un único punto, pero eso parece contradecir la propia definición de dimensión. Necesitamos otro punto para trazar una línea, y eso lo hace en la octava dimensión. Lo mismo ocurre con la décima. Todo lo que hemos imaginado se reduce a un punto, y ya no podemos seguir pues no podemos imaginar otro punto. Entonces ¿en qué consiste realmente esa décima dimensión? ¿Un sólo punto? Puede que me haya perdido algo importante.

Por otro lado, toda esta explicación está muy bien como ejercicio didáctico, para enseñarnos a imaginar dimensiones más allá de la cuarta. Pero si sólo se puede llegar a la décima, tenemos un problema, ya que en determinadas teorías de Supercuerdas, se predicen 11 ó incluso 26 dimensiones. ¿Cómo podemos imaginarlas? Bueno, podríamos utilizar esas técnicas de imaginar, y pensar por ejemplo que antes de llegar al tiempo como cuarta dimensión, podemos plegar el espacio, como se supone que ocurre con los agujeros de gusano, que conectan puntos de nuestro universo muy separados entre sí. O podríamos pensar en que el tiempo se pliega también sobre una dimensión más antes de bifurcarse, permitiendo acceder a distintos puntos de la línea temporal, sin vecesidad de viajar por ella. Puede que incluso sea la única forma de viajar a un punto anterior.

Pero así sólo llego a dos más. Pensar en alcanzar 26, la verdad es que da vértigo. ¿Alguna idea?

FOTOS: http://musac.es/prensa/

http://en.complementart.com/

FUENTE: http://www.malaciencia.info/2006/08/imaginando-la-dcima-dimensin.html

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Los Agujeros Negros No Son Tan Negros… https://medicinacuantica.global/?p=1979 Thu, 10 Jun 2010 20:50:46 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=1979

Los neurofisiólogos han descubierto que durante el sueño el hemisferio izquierdo del cerebro está adormecido, mientras que el hemisferio derecho toma el mando de las operaciones.

El hemisferio izquierdo es el que razona, piensa, se acuerda de dónde ha aparcado el coche, comprende que para beber hay que acercar el vaso a la boca y no a la oreja. En cambio, el hemisferio derecho capta otra clase de información, es imaginativo, «espiritual» -cualquiera que sea el grado de espiritualidad que tengamos-.

Los neurofisiólogos han comprobado que durante el día aunque tengamos la sensación de permanecer despiertos, experimentamos con regularidad un estado alterado de conciencia. Lo demuestran los electroencefalogramas, con las variaciones de los trenes de onda que nuestro cerebro emite, incluso cuando estamos despiertos.

Así que no tenemos un cerebro, sino dos: un hemisferio derecho y un hemisferio izquierdo, unidos entre sí por un puente (cuerpo calloso). Cada uno tiene unas funciones que parecen muy concretas aunque distintas. El cerebro derecho es la sede de la función creativa, imaginativa, del ser. Por ejemplo: los genios de las Artes adoptan a menudo una conducta que a la gente común le resulta «rara», porque utilizan con mayor frecuencia el hemisferio derecho, que capta una realidad distinta a la común, y no razonan con los mismos patrones que utilizan los demás.

Los místicos hacen lo mismo y algunos son santificados, pasando a ser objeto de culto -a veces supersticioso- en lugar de servir como ejemplo. Los niños, con su inocencia y sencillez, tienen a menudo percepciones raras: «amigos invisibles» con los que juegan y hablan, etc.; pero la mayoría no se atreve a decirlo para no ser marginados del grupo al que pertenecen. Incluso llegan a sentir miedos inexplicables.

En 1982, Nancy Bush llevó a cabo una investigación en los Estados Unidos (Brain Mind; Vol. X, núm. 16) donde revela que niños con edades comprendidas entre los nueve y los once años utilizan más el hemisferio derecho. Estos estudios han demostrado que un 12% de ellos percibían claramente unos colores que se movían alrededor de las personas (¿auras?). Aunque el 12% no representa un porcentaje muy alto, es una cantidad a nivel estadístico suficientemente significativa como para no tener que considerar a estos niños como casos aislados.

El cerebro es, pues, un órgano que principalmente percibe a través de los dos hemisferios, pero clasifica y analiza sólo con el hemisferio izquierdo, como si estuviese programado como un ordenador. El otro hemisferio parece no poseer un programa similar. El sector izquierdo se refiere al pasado y analiza las experiencias presentes comparándolas con experiencias anteriores para poderlas clasificar (racionaliza, hace cálculos, conduce el coche, cada día nos manda ir a trabajar, etc.); el derecho imagina, capta lo «nuevo», lo «desconocido», su visión es mucho más amplia que la del hemisferio izquierdo, casi como si escapara del espacio/tiempo común.

Parece lógico deducir que existen dos mundos (dos universos) distintos: uno real y otro imaginario o virtual que pueden ser percibidos alternativamente, o a la vez, por los dos hemisferios.

Por otro lado, la existencia de universos paralelos al nuestro ha sido confirmada por la física actual.

Nuestra sociedad nos ha llevado, desde hace siglos, a privilegiar el cerebro izquierdo, en detrimento del derecho, con resultados bien negativos desde el punto de vista humano. Quiero decir que seguimos teniendo una visión y un concepto fragmentarios de la realidad y, bajo mi punto de vista, ésta es la causa principal que nos lleva de la incertidumbre al sufrimiento, ya sea psíquico o físico.

Si anteriormente la sociedad estaba avasallada por la autoridad religiosa, posteriormente ha sido esclavizada por el pensamiento científico. Actualmente, por fortuna, estamos ante un proceso distinto que aún no ha entrado en su fase más álgida; la ciencia y la religión, durante muchos siglos enfrentadas entre sí, ya no lo están. Las distancias entre ellas, para algunos científicos de vanguardia y para muchos terapeutas, se han reducido tanto que parecen casi inexistentes. Ciencia y Religión tienen el mismo objetivo: mejorar las condiciones de vida de la humanidad en este espacio-tiempo.

Hasta finales del siglo XVII, los científicos afirmaban que el problema de la vida era muy simple: el mundo mineral, vegetal y animal existente había sido creado tal y como ellos lo veían, o sea, no había habido ningún cambio desde el principio de los tiempos. Prevalecía la concepción aristotélica del universo, incluso Cuvier (fundador de la anatomía y de la paleontología) enunció la teoría del «fijismo», admitiendo la inmutabilidad de las especies vegetales y animales.

Cuando Copérnico, Giordano Bruno, Kepler y, finalmente Galileo avanzaron en sus hipótesis, sustentadas por observaciones empíricas, se vinieron abajo las visiones de Aristóteles y Ptolomeo.
Todo el mundo sabe cómo aquellos genios fueron perseguidos en su época. Su delito fue intentar deshacer esquemas y paradigmas adquiridos por la sociedad de entonces. Fueron los precursores del pensamiento moderno y por ello se denomina a la época en la que vivieron «la era de la revolución científica».  Otros dos grandes genios, Descartes y Newton, sellaron definitivamente esta era.

Hoy en día, con los descubrimientos de la física cuántica, es lícito preguntarse: ¿cómo puede ser cierto un conocimiento si uno de sus cimientos es el «principio de incertidumbre» de Heisemberg? Al anclarse en el postulado cartesiano, la ciencia moderna mecanicista y materialista se ha extraviado; no obstante, la mayoría de la gente sigue aún sus criterios.

Las matemáticas de principios del siglo XX nos han demostrado que no existe una verdad absoluta en este espacio/tiempo y, hoy en día, los físicos nos siguen demostrando en qué medida nuestros conceptos son limitados. A pesar de esto, la gente sigue estando convencida de que sólo el método racional y analítico de connotación cartesiana, el experimental, es el único válido para comprender la realidad que nos rodea y de la cual nosotros mismos formamos parte.

Toda la ciencia, hasta el siglo XIX, no es más que el fruto de la visión cartesiana del mundo, que explica todo a través de la mecánica de Newton. Esta concepción se aplica a la química, a la biología, a la psicología, a la medicina e incluso a las ciencias sociales, dejando para luego (¿cuándo?) las preguntas que no tienen respuesta.

Sólo a finales del siglo XIX, con el descubrimiento de los fenómenos electromagnéticos de Faraday y Maxwell, se pusieron en evidencia los límites del «mundo-máquina» newtoniano. Se demostró el concepto de campo de fuerza, lo cual implicaba evolución y cambio.

Por lo que concierne a las ciencias naturales, a finales del siglo XVIII, Lamark dijo que los animales adaptan la forma y la función de sus órganos a las necesidades del ambiente. Su obra fue acogida con cierta indiferencia.

Mientras, la teoría de Darwin obtuvo inmediatamente un éxito notable.

Darwin habló de la competencia universal entre las especies vivas para explicar la selección natural. Y si en un principio admitía la intervención de una Mente Superior en la creación de los organismos primitivos, luego, impulsado por Huxley -uno de sus discípulos-, escribió el libro sobre la ascendencia animal del hombre, prescindiendo de cualquier intervención divina y haciendo caso omiso del anhelo espiritual del ser humano. La visión darwiniana ha condicionado el pensamiento biológico de los años posteriores.

Al mismo tiempo, la física clásica postulaba el concepto de entropía: el conjunto del universo tiende hacia un estado de desorden total y no sólo se ralentiza cada vez más, sino que al final se parará. Es evidente la contradicción entre el postulado de los físicos y el de los biólogos evolucionistas, que afirman que la vida evoluciona hacia un orden cada vez más complejo.

De todas maneras, tales contradicciones se harán evidentes sólo en el siglo actual con los descubrimientos de la estructura atómica de la materia y el principio de la relatividad. Desde Einstein (teoría de la relatividad), Plank (paquetes de energía), Bohr (modelo atómico y onda de probabilidad u onda cuántica) y Luis de Broglie (onda materia) se llega al año 1927, en el que tiene lugar el famoso congreso llamado Interpretación de Copenhague, realizado en Copenhague, donde se formula la nueva física como concepción coherente del mundo: la física cuántica (la palabra «cuanto» fue acuñada por Einstein). Al año siguiente, Paul Dirac presentó su trabajo sobre la antimateria.

Nada en la ciencia volvería a ser como antes. Sin embargo, aún hoy tenemos a los científicos divididos en dos bandos enfrentados entre sí: por un lado, los deterministas y, por el otro, los probabilistas.

Todos los descubrimientos que impliquen una revolución total de los esquemas adquiridos se tienen que enfrentar con unas resistencias tremendas. Sirvan como ejemplo Giordano Bruno, fue quemado en una hoguera y Galileo, encerrado en la cárcel. Por fortuna, aquellos métodos ya no se practican. Los adversarios se conforman con ridiculizar a los innovadores o a cubrirles de indiferencia.

No obstante la imperiosa demanda de espiritualidad por fin ha llegado a dar un gran empujón a la Ciencia.

En 1976, el físico francés Jean Charon elabora en la Universidad de Princeton su teoría de la «relatividad compleja», en la que añade a la dimensión espacio/tiempo, la dimensión de lo «imaginario» y/o «espiritual». La suya es una teoría científica muy interesante porque no nos hunde en el pesimismo de «las probabilidades y sus ondas», ni siquiera nos pone en el obtuso marco del determinismo mecanicista. Lo «imaginario», para no incurrir en malos entendidos, es todo aquello que en matemáticas se expresa a través de números imaginarios.
Por ejemplo, la raíz cuadrada de menos cuatro es un número imaginario, y ningún matemático dejaría de tenerlos en cuenta en sus cálculos, pues no acertaría con el resultado.

Antes de resumir brevemente la teoría de Charon hay que hacer hincapié sobre un concepto bien preciso. Además de nuestro universo, aquél que podemos explorar sirviéndonos de nuestra racionalidad y de la capacidad perceptiva del hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, la física actual admite la existencia de otros universos distintos y «paralelos» al nuestro. Jesús dijo: «En la casa del Padre hay muchas mansiones». Me parece evidente que la ciencia actual afirma lo mismo.

Desde Stephen Hawkins, y su teoría sobre los agujeros negros, hasta David Bohm, la existencia de distintos universos está ampliamente demostrada. Pero, ¿cómo podemos comprender un hecho que escapa de nuestra lógica corriente? Hay dos formas: una es la fe, la otra es la que nos enseñó Santo Tomás (la experimentación). Puesto que la fe no parece ser suficiente para sacar al ser humano de su incertidumbre y sufrimientos, tenemos la posibilidad de seguir el ejemplo de Santo Tomás, que bien podría ser el «protector» de los investigadores, y «experimentar».

En la presente obra hay unos cuantos ejemplos de cómo llevar a cabo dicha experimentación.

Hay que tener presente que en la realidad en la que vivimos hay «objetos» que se pueden medir y otros que no. Los que se pueden medir obedecen a las leyes de la física clásica newtoniana; los que no (partículas subatómicas) no sólo no obedecen a dichas leyes, sino que más bien las contradicen. Estos últimos, aunque no se puedan medir ni ver, desatan unas fuerzas que son perfectamente medibles y determinan los llamados «campos de fuerzas». Puesto que ha sido aceptada su existencia es lógico deducir que vivimos inmersos en dos mundos (universos) distintos que se compenetran: uno «real» y otro «virtual». Esto es así porque a los «objetos» que no se pueden medir se les ha dado también el nombre de «partículas virtuales», entre las que se encuentran los fotones (spin 1), los gravitones (spin 2), etc. El spin es la rotación de una partícula sobre sí misma, como si fuera una especie de peonza. El desafío de los físicos de hoy en día es descubrir cómo se pueden conciliar estas dos realidades, o sea, cómo enunciar y demostrar una «Teoría Unificada» que explique de manera coherente y rigurosa unos hechos que parecen chocar entre sí.

Jean Charon formula en 1976 su teoría de la «relatividad compleja», según la cual la «luz original» sería la única realidad existente en el universo.

Mucho antes, Newton había hablado de dos luces: una «fenoménica», visible, física, material, o sea, la luz de «fuera»; y otra «invisible», «divina», que hoy se llamaría virtual.

Jesús dijo: «Yo soy la luz». Otros Maestros han hablado, a través de símbolos, de la misma manera y se les ha llamado «iluminados».

Hoy, a esas dos clases de luz se les llama conjunto de «fotones» y de «antifotones» (aunque la antipartícula de una partícula virtual sea la partícula misma). Charon explica que nuestra realidad no tiene sólo cuatro dimensiones: largo, ancho, profundo y espacio/tiempo (determinada por el campo gravitatorio de la Tierra), sino ocho. Es decir, cada una de las cuatro anteriores está desdoblada en dos partes: una «real» y otra «imaginaria» o «virtual». Por lo tanto, existimos en un universo de «fuera» y en un universo de «dentro» (téngase en cuenta que el spin del electrón es ½). El universo de «dentro» es el que el lenguaje común llama «espíritu» o «luz divina». Para este físico, el conjunto de los electrones (con sus antiparticulas) y de todas las partículas virtuales que los acompañan, existentes en un ser humano, constituye su parte espiritual, su alma inmortal. Un electrón, según el modelo atómico de Bhor, es una pelota muy pequeña que rueda alrededor del núcleo del átomo, mucho más grande, en la que hay otras partículas: protones y neutrones. A través de los aceleradores de partículas (aparatos de los que se sirven los físicos en sus investigaciones) se ha experimentado que un protón rebota de manera «normal» cuando choca con un neutrón, según las leyes mecánicas. En cambio, cuando es un electrón el que choca contra un neutrón sigue su ruta con tan sólo una ligera desviación. Quiero decir que, mientras en el primer caso el choque se manifiesta como si fuera una interacción entre dos puntos materiales de dimensiones muy pequeñas (casi nulas), en el segundo, el electrón se comporta como una especie de fantasma que pasa a través de la materia.

Según el criterio común que tenemos del espacio, el electrón es un punto sin forma ni dimensión y por esta razón se le llama «partícula-onda», porque es a la vez la una y la otra.

En la Teoría de la relatividad compleja, Charon compara el electrón a un microagujero negro. Los billones de billones de electrones que tenemos en todos los átomos de nuestro cuerpo serían otros tantos agujeros negros.

Voy a contar en pocas palabras lo que son los agujeros negros de los cuales todo el mundo ha oído hablar, aunque no todos sepan de qué se trata.

Cuando una estrella llega al final de su vida, es decir, cuando se están terminando las reservas de material a su disposición para que se produzca la «fusión nuclear»que da lugar a la emisión de luz y de calor, su volumen se encoge, mientras que su rotación alrededor de su eje se vuelve cada vez más rápida en el intento de luchar contra la atracción gravitatoria que la llevaría a encogerse más hacia su centro. Aunque se haya encogido hasta el punto de que su radio sea de unos pocos kilómetros, sigue teniendo la misma masa, o sea, la misma cantidad de materia que la estrella de antaño, que pudo haber sido incluso más grande que nuestro Sol. Esto conlleva que el espacio de su alrededor, o sea, la «red» de la que he hablado al principio del capítulo, se doble cada vez más. Cuando la curvatura es demasiado pronunciada, el espacio se encierra en sí mismo, aislando completamente del exterior la estrella moribunda. Se forma, pues, una especie de bolsa flotante en el espacio interestelar con una densidad tremenda y, por consiguiente, en su interior se desarrolla una fuerza de gravedad tal que ni siquiera la luz puede escaparse de ella. En el cielo se ha formado un agujero negro donde el espacio se ha reducido de tal manera que si fuéramos allí como visitantes solamente nos podríamos mover adelante y/o atrás en el tiempo. Si esta bolsa flotante despegara del universo que conocemos, podría convertirse en un nuevo universo en expansión.

Así puede que haya nacido nuestro universo, que en principio habría sido un agujero negro y que actualmente está aún en expansión.

agujero negro
Foto: Agujero negro real tomado de base de datos de Harvard University

Como el agujero negro, también el electrón es invisible a una observación directa y además «vive» en un espacio/tiempo invisible (Principio de Heisemberg).

Por lo tanto, según Charon, el electrón sería una pequeña bolsita llena de luz con una radiación electromagnética, formada de gas, de fotones y neutrinos de masa cero (la masa es la cantidad de materia de un cuerpo; si la cantidad es cero, el cuerpo es «inmaterial»).

Según el físico francés, los fotones («partículas de luz»), en el espacio/tiempo del interior de los electrones, intercambian informaciones con el exterior a través de distintas maneras: intercambiando sus impulsos de velocidad con los fotones del mundo exterior o intercambiando su estado de spin.

El electrón repleto de fotones (de luz) es portador, según Charon, de una conciencia y de un espíritu cuyas propiedades son: conocimiento, amor, reflexión y acto. Él les llama «eones» (electrones cargados de memoria), que serían los constituyentes del tejido del universo y la substancia del espíritu del hombre.

En efecto, el físico francés transporta la física hacia una psicofísica. Bajo mi punto de vista, es justamente lo que necesitamos si queremos investigar de forma más coherente y concreta los problemas psico-físicos que acechan en nuestra vida cotidiana.

Charon, a través de su física de vanguardia, expresa la idea de que todo nuestro espíritu, es decir, todos nuestros pensamientos conscientes e inconscientes, están contenidos en el interior de ciertas «partículas de materia». Tales partículas invisibles, y a la vez perceptibles, constituyen en su conjunto el «alma» del hombre, que se mueve continua y eternamente en el tiempo a través de «experiencias vividas» guardando su inmortalidad.

El pensamiento de Charon es acogido con prudencia por los medios científicos, aunque muchos investigadores opinen que constituye una aproximación muy interesante a la realidad del espíritu en la materia. Es sabido que cada generación ha tratado de utilizar la ciencia para demostrar o negar la existencia del espíritu o del alma, como se le quiera llamar. Actualmente estamos en unas condiciones tales que sólo nos permiten recurrir a la fe o apartar el problema sin pensar en ello. No obstante, los hallazgos de los científicos de vanguardia están cada vez más de acuerdo con los de los místicos.

El físico Arthur Edington, que ha escrito ensayos místicos, no prevé por el momento que la física tenga posibilidades positivas para las creencias religiosas, aunque esta afirmación forme parte del escepticismo pesimista que caracteriza nuestra época. De todas maneras, los investigadores de vanguardia aportan cada vez más a sus trabajos de investigación una óptica distinta, espiritual, y enuncian unas teorías sorprendentes para los científicos «tradicionalistas».

Dijo Mark Plank: «Es mejor esperar la muerte de tu adversario que intentar convencerle», lo cual me parece bastante sensato, aunque se pueda percibir que el camino hacia una nueva manera de entender las cosas está a la vuelta de la esquina. Los científicos de vanguardia nos van abriendo puertas hacia nuevos horizontes mucho más alegres y reconfortantes.

El biólogo Rupert Sheldrake, en su teoría de la «causación formativa», afirma que la información puede circular entre los animales sin que ellos hayan tenido ningún contacto entre sí y aunque se encuentren a cientos de kilómetros de distancia. (A new Science of life, 1981).

El matemático sudafricano Ved Sewjatan va más allá de la teoría de la relatividad de Einstein, que sostiene que la velocidad de la luz no puede ser superada, y demuestra a través de sus cálculos la existencia de una velocidad «supralumínica».

Además, no solo trata de disipar la idea tan extendida de que un objeto que viaja más rápido que la luz se desplaza hacia atrás en el tiempo con una masa negativa sino que asegura que existen una infinidad de universos que se desplazan hacia adelante en el tiempo, hacia el futuro (Ved Sewjatan, Brain Mind bulletin).

Por otro lado, la idea de que algo pudiese desplazarse más rápido que la luz lo habían supuesto los científicos desde hacía tiempo. Ya en 1967, el Teorema de Bell anunciaba que cuando dos partículas gemelas se separan y se alejan la una de la otra a distancia indeterminada, si se produce un cambio en una de ellas -por ejemplo, a través de un impulso electromagnético-, se da el mismo cambio de forma simultánea en la otra, que no ha sido solicitada. Es decir, que a pesar de la distancia que las separa permanecen íntimamente unidas, como lo demuestra el hecho de que la información entre las dos puede circular a una velocidad muy superior a la de la luz.

Es evidente que la teoría de la información, que asegura que ésta viaja a una velocidad supralumínica, y la que habla de universos en los cuales el tiempo se desplaza hacia el futuro con dicha velocidad, podría explicar ciertos fenómenos «paranormales», como la telepatía y los sueños premonitorios.

El Teorema de Bell, demostrado matemáticamente, llega a la conclusión de que si la predicciones estadísticas de la física cuántica son correctas, y lo son, porque han sido ampliamente demostradas, entonces, ciertas ideas convencionales sobre la realidad del universo, dependientes de lo que hoy llamamos sentido común, son gravemente erróneas. En 1972, Clauser y Freedman, de la Universidad de Berkeley en California, no sólo descubrieron a través de la experimentación que las previsiones de Bell eran exactas, sino también qué era lo que conectaba las dos partículas y lo llamaron «onda cuántica», que se desplaza más rápidamente que la luz. La «onda cuántica» es el eslabón entre nuestro espíritu y el mundo físico. Este «cartero» también recibe el nombre de «onda de probabilidad», porque una de sus propiedades esenciales es la de señalar cuándo y dónde se puede producir un acontecimiento Y además puesto que se desplaza en el espacio/tiempo, quiere decir que no se halla sólo en nuestros «espíritus», sino también fuera, en el mundo que nos rodea.

La ciencia descubre el alma.
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FUENTE: http://www.lucesenlaoscuridad.es/articulos.php?elemento=1101

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La Materia del Alma https://medicinacuantica.global/?p=1974 Sun, 06 Jun 2010 14:13:39 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=1974

Encuentro soberbio el siguiente artículo firmado por Clementina Lozzi sobre la comprensión de la física cuántica aplicada al cuerpo humano y de obligada lectura para todos aquellos que de una vez quieran aparcar la abstracción que provoca la cuántica cuando se la encuandra en una comprensión entendible y práctica en relación a su propio SER.  Para hacer esto posible la autora utiliza una acertada metáfora donde equipara el cuerpo a un edificio de 4 plantas.  Insinto en que nadie debe de perderse la lectura del artículo porque cuando finalicen habrán también dado por concluida cierta confusión que inevitablemente surge al adentrarnos en los confines del análisis cuántico.     

«Un día, hace bastantes años, me encontraba en casa de unos amigos y conocí a un catedrático de física teórica de la Universidad de Roma. Mi carrera universitaria de ciencias naturales y mi tesis en genética tienen bastante poco que ver con la física y, además, aprobar el examen de física en aquel entonces me costó lo mío. De todas maneras le escuché con gran interés y atención. Al final de nuestra charla, para resumir todo lo que me había expuesto acerca de los descubrimientos de la física de vanguardia, me dijo: » Imagínese todo el universo y todo lo que nos rodea como un gran jarro aparentemente vacío. Pero este jarro no está vacío, está lleno de «algo» que de repente se manifiesta en una enorme variedad de objetos que se pueden ver y medir; luego, después de un tiempo más o menos largo, estos objetos vuelven a formar parte del «algo» que llena el jarro y aparentan desaparecer. No han desaparecido de verdad, han vuelto a formar parte de ese «algo». ¿Está claro?».

Para mí, en aquel entonces, no estaba claro en absoluto y me quedé callada y desorientada. Como la física es la disciplina que estudia la materia y sus propiedades y lidera el resto de ciencias desde los tiempos de Galileo (desde la química hasta las ciencias sociales), intuí que lo que acababa de escuchar podía ayudarme en mis investigaciones.

Mi interés en aquel momento estaba centrado en la biología y en la psicología. Sin embargo, me daba cuenta de que entre las dos existía una fractura muy fuerte hasta el punto de parecer inconciliables. La escisión entre las funciones biológicas de un ser humano y las de su alma o psique, que desde siempre había sido aceptada como un hecho indiscutible, no me acababa de convencer. Fue aquel día cuando me planteé la pregunta: ¿De qué clase de «materia» está hecha el «alma»? Y puesto que existen tantas enfermedades psicosomáticas y orgánicas, ¿cómo puede actuar la «materia» de la psique (alma) en el cuerpo de un ser? Si es verdad que el alma existe, tiene que ser verdad que está hecha de «algo», de alguna clase de material .

Empecé a buscar y a leer libros para comprender qué era aquel «vacío» de donde surgen los objetos visibles y medibles, como lo son también nuestros cuerpos o la mesa que está delante de nosotros o la manzana que hemos comido como postre. Aquel catedrático me había hablado del continuum, o sea, de una «substancia de base» de la cual están formadas todas las cosas de las que nos percatamos, incluyendo nuestros cuerpos, y en la que seguimos existiendo. Con palabras muy sencillas me había expuesto los hallazgos de David Bohm, antiguo colaborador de Einstein, relatados en su teoría del «Orden implicado» y de los «Cuantos».

Sin embargo, si hay que explicar a alguien algo que desconoce por completo hay que recurrir a la sencillez; de lo contrario este alguien se desanima, se aburre y deja de escuchar.
Quiero subrayar que utilizo la palabra «conciencia» en el sentido de «darse cuenta de algo».

Para empezar, consideramos nuestro cuerpo como un objeto material que se puede ver y medir: está compuesto por materia y, por consiguiente, es «real». Podríamos definirlo como un objeto que tiene, en un momento dado de su existencia, una forma y unas dimensiones bien definidas.

Para analizarlo en su totalidad, con la mayor objetividad posible, voy a parangonar este «objeto» con un edificio de cuatro plantas.

La primera planta está formada por todas aquellas partes de las que podemos tener conciencia directa a través de los órganos de los sentidos; por ejemplo: la nariz, el pelo, el color de los ojos, etc.

En la segunda planta se encuentran todas aquellas de las que no podemos tener conciencia directa; ni las vemos ni las tocamos y, sin embargo, se ha demostrado ampliamente su existencia.  Pongamos como ejemplo las células de la sangre (los glóbulos rojos, los leucocitos y las plaquetas). Lo normal es que quien se hace una herida pueda detectar un líquido rojo que fluye y aunque no se dé cuenta que hay células circulando (a no ser que disponga de un microscopio) en modo alguno dudará de su existencia. Hasta aquí todo el mundo está de acuerdo: médicos, biólogos y físicos. Pero estos últimos, los físicos, han ido más allá en el estudio de la materia, por lo que tenemos que recurrir a sus descubrimientos para examinar las dos plantas que nos quedan; aunque lo haremos utilizando esquemas más sencillos.

Pasamos a la tercera planta. Puesto que toda materia está formada por átomos, nuestro cuerpo, que es material, también está compuesto por átomos. Que no tengamos conciencia de ellos no quiere decir que no existan.

Finalmente llegamos a la cuarta y última planta. Ya que los átomos están formados por partículas aún más pequeñas, algunas con «masa» apreciable (masa quiere decir «cantidad de materia»), otras con masa casi insignificante (como los electrones) y otras sin masa («inmateriales» y/o «partículas virtuales» como los fotones), es lógico deducir que los átomos de nuestro cuerpo tengan el mismo equipo de partículas. Lo contrario sería impensable e imposible.

En resumen, si troceamos nuestros cuerpos (la materia que los constituye) nos encontramos con los átomos, que representan los «ladrillos» de dicha materia y que a su vez están formados por «ladrillos» aún mas pequeños: las partículas subatómicas y las «partículas virtuales». Estas últimas no sólo están en estrecho contacto entre sí, sino que además se intercambian informaciones y se comunican entre ellas y con el mundo exterior.

Para aclarar mejor lo que pasa en la tercera y cuarta planta del edificio, al que he comparado con nuestro cuerpo, creo conveniente hacer un esquema del aspecto que tiene un átomo. Por ejemplo, el átomo de nitrógeno, que es uno de los elementos más abundantes en la naturaleza. Según el modelo clásico de Bhor (sin considerar los subniveles orbitales) tiene este aspecto:

La pelota central es el núcleo y las pelotillas negras que giran alrededor, como si fueran sus satélites, son los electrones.

Las líneas punteadas indican la trayectoria del camino que los electrones recorren a una velocidad cercana a la de la luz.

Hasta aquí seguimos en la «tercera planta». Vamos a ver qué ocurre en la cuarta y última.

Los electrones, además de girar alrededor del núcleo central, dan vueltas sobre sí mismos como peonzas y cada uno de ellos nos lo podemos imaginar como una «bolsita» repleta de «fotones» («partículas» de luz).

Los fotones son «partículas» virtuales que no permanecen únicamente dentro de la «bolsita», sino que emiten y/o absorben unas fuerzas llamadas «ondas» a través de la cuales se intercambian informaciones, aun estando a una distancia muy considerable de la pelota central.

Cuando un electrón «absorbe» una cantidad de fotones (partículas de luz) salta de su órbita y se desplaza a la más externa; en cambio, cuando «emite» fotones salta a la más cercana al núcleo.

Ahora bien, todo lo que nos rodea, incluyéndonos a nosotros mismos, está formado por un continuum de átomos y por el continuum de dichas partículas subatómicas que hasta hace poco se llamaba «vacío».

La física clásica considera «vacío» todo el espacio en el que no es posible individuar «partículas materiales», mientras que la física de vanguardia desecha tal concepción porque afirma que dicho «vacío» no existe.

El «no vacío» está repleto de partículas virtuales que son invisibles e inmedibles y que sin embargo son generadoras de unas fuerzas, o mejor dicho, de unos «campos de fuerzas», cuya intensidad se puede medir.

Por ejemplo: las «partículas virtuales» denominadas «gravitones» son responsables de engendrar la fuerza de gravedad. Los físicos las llaman «fuerzas débiles» porque admiten que es el resultado de la suma de todas y cada una de ellas lo que produce un efecto en su conjunto extraordinariamente poderoso, como por ejemplo la gravedad de la Tierra.

He hablado únicamente de los «gravitones» porque a través de ellos me resulta más sencillo explicar el asunto del espacio/tiempo que nos trae de cabeza entender como una única dimensión. Y más aún cuando se nos dice que hay en el universo otros «espacios/tiempos» distintos de aquél que conocemos y que forman otros universos infinitos y paralelos al nuestro.

Si en lugar de hablar de «ondas gravitatorias» (o de gravitones) nos imaginamos este conjunto como un «forro» que rodea la Tierra, podemos pensar en nuestro mundo como si estuviera rodeado por las paredes de un edificio que limitan sus confines.

Todo lo que contiene se podrá mover única y exclusivamente dentro de aquellos confines, ya sea por lo que concierne a los desplazamientos de un lugar a otro (espacio) o por el número de experiencias vividas a lo largo de nuestra vida (tiempo).

Es como si se tratara de un lugar cerrado en el cual sus habitantes comen, trabajan, se desplazan de un cuarto a otro, duermen, etc. y cuando ya han realizado todas estas acciones un cierto número de veces, envejecen y mueren; dejan de existir en este campo gravitatorio.

Desde luego es impensable que en todo el Universo el espacio/ tiempo sea el mismo que el nuestro. Además, hay planetas con otros volúmenes cuyo «forro» será doblado de diferente forma delimitando otros espacios/tiempos. Por lo tanto, los hipotéticos habitantes de esos lugares es como si llevasen «otro estilo de vida» que a lo mejor no comprenderíamos.

El problema que se plantea con los hallazgos de la física de vanguardia es que no todos los «habitantes» de la Tierra (me refiero videntemente a las partículas subatómicas que constituyen la materia) respetan las leyes de la física clásica; existen «otros» que aparte de no respetarlas, las contradicen. Y puesto que estos «otros» están aquí y constituyen en su conjunto un «universo» que se compenetra con aquél que nos es habitual, también forman parte de una realidad que nos rodea y que aún desconocemos. Realidad que, en mi opinión, merece la pena explorar.

Hasta que los científicos no encuentren una teoría que unifique la discrepancia de comportamiento existente entre las dos clases de realidad (la formada por objetos medibles y la constituida por «objetos» no medibles) y que en su conjunto representan la realidad en la que vivimos, no hay más remedio que aceptar lo que nos han demostrado hasta el momento.

En resumen, las dos clases de «realidad» en las que nos movemos están constituidas, por un lado, de «cosas» que tienen una masa apreciable y que obedecen a unas leyes; y por otro, de «cosas» que se comportan de manera totalmente distinta, como por ejemplo los electrones, los fotones, etc.

Pero dado que las dos realidades coexisten y actúan aquí y ahora, ¿cómo podemos darnos cuenta, es decir, cómo podemos tener conciencia de la «otra» realidad que nos parece «rara» e inverosímil? Cuando alguien nos cuenta que ha tenido una experiencia «rara»o que ha visto » una aparición» o cualquier otra cosa que está de moda llamar «experiencia paranormal» o «extrasensorial», ¿por qué ponerle la etiqueta de mentiroso o de «loco» y calificar las suyas como «alucinaciones»? Es muy probable que este alguien haya tenido una «expansión» de conciencia, o sea, que el poder de percepción de los órganos de los sentidos se le haya ampliado hasta el punto de poder captar el «otro universo» que se compenetra y coexiste con aquél que consideramos «normal».
Además, como el poder de percepción de los objetos es variable de persona a persona (como puede serlo la vista, la audición o la capacidad de percibir olores) no hay que extrañarse que algunos tengan la posibilidad de «captar» percepciones que otros no captan.

Actualmente, la física pionera se está interesando por el problema de la conciencia. Nos hallamos en un mar de confusión, porque aunque las tradiciones y las religiones diferencien la parte «espiritual» de la parte «material» en los seres, estas parece que existan en el mismo lugar, aunque con otros nombres, aquellos que les dan los investigadores científicos.

Hoy en día, para nuestra cultura mas bien de carácter racionalista, es más aconsejable hablar de «conjunto de electrones y fotones» que componen el cuerpo humano en lugar de hablar de «alma» o de «espíritu», pues tales vocablos horrorizarían a muchos que, aunque creyentes, siguen aferrados a esquemas científicos obsoletos.

He tomado como ejemplo el cuerpo humano y lo he comparado con un edificio de cuatro plantas. En realidad todas las cosas que nos rodean tienen estos cuatro pisos, lo que pasa es que no nos damos cuenta de este hecho.

El físico Shrodinger intentó explicar lo que acabo de decir con la siguiente paradoja: Encerremos un gato en una caja sin agujeros y privémosle de comida y bebida, de manera que no pueda sustentarse ni respirar, y dejémosle allí dentro durante tres meses. Transcurrido este tiempo nos preguntaremos si el gato está vivo o está muerto. Desde luego parece una idiotez, pero no lo es. Shrodinger demuestra por el media de las matemáticas, que el gato está vivo y muerto a la vez. De todas formas, tenemos una única manera de averiguarlo: abrir la caja.

Al hacerlo ponemos al gato en «nuestro espacio/tiempo» normal y desde luego lo vemos muerto, pero como existen «sistemas de espacio/tiempo distintos» al «normal» el gato puede seguir vivo en estos sistemas.

Quiero decir que para nuestra conciencia ordinaria, que necesita ayudarse de los órganos de los sentidos, está claro que el gato está muerto pero como no podemos alcanzar todas las realidades a través de ellos, el gato sigue vivo en su conjunto de electrones y fotones, o sea, su «alma» sigue viva en otro espacio/ tiempo que igualmente existe aquí con nosotros formando la parte de la realidad que aún desconocemos.

Es sabido que unas de las partículas subatómicas que componen la materia (los electrones) tienen «memoria» y, si pertenecen al mismo conjunto, permanecerán para siempre íntimamente conectadas entre sí (teorema de Bell). Entonces, lo lógico es deducir que también el conjunto de electrones y fotones del gato guardan su memoria individual en una realidad que aún desconocemos. Por supuesto, incluso cuando el gato estaba vivo antes de encerrarlo en la caja, su cuerpo estaba equipado con estas partículas que no obedecían a las leyes de la física clásica.

La otra «clase» de realidad que nos resulta tan «rara» se desliza a veces en la «nuestra»; por ejemplo, a través de los sueños o de acontecimientos inexplicables .

Pero queda una pregunta: ¿cómo podemos darnos cuenta de esas otras partes de la realidad de las que los científicos han demostrado la existencia? En otras palabras, ¿cómo podemos «ampliar» nuestra conciencia?

Mientras los físicos no resuelvan el problema de la «conciencia», quizás a través de un sistema de ecuaciones diferenciales, tenemos que recurrir a los medios que están a nuestro alcance. Un medio muy efectivo es nuestro cerebro, que cuando varía la frecuencia de las ondas que emite capta con bastante facilidad todas las informaciones que necesitamos, aunque haga falta «racionalizarlas» o, lo que es lo mismo, comprenderlas. Llegados a este punto me parece pertinente apuntar una analogía que resulta ser suficientemente lógica como para tenerla en cuenta. Todos aquellos que lean los libros sagrados, sin los prejuicios y sin el miedo de que lleguen a bloquear el intelecto, pueden comparar el Reino de los Cielos de los cristianos o el Nirvana de los budistas con el «cuarto piso» de la realidad.  Hoy en día muchos físicos han escrito ensayos místicos y nadie se atreve a llamarles «locos» o «exaltados», ya que son científicos de fama reconocida.

Para nosotros, los occidentales, es más asequible el concepto del «Reino de los Cielos» pues nuestro bagaje cultural ha sido heredado de los egipcios, de los griegos y de los judíos y, por lo tanto, entendemos mejor la filosofía de Jesús de Nazaret que la de Buda o la de Brahma. Además, según los documentos históricos que han llegado hasta nosotros, entre los que se encuentran los llamados «evangelios canónicos», y cuya autenticidad parece suficientemente demostrada, Jesús impartió su «teoría» oral y prácticamente a través de los llamados «milagros». De manera imilar actúa la ciencia moderna que opera verdaderos «milagros» en muchos campos del conocimiento humano.

Cuando Jesús dice: En la casa de mi Padre (que también es vuestro Padre) hay muchas mansiones, me resulta inevitable establecer una relación con los conjuntos de electrones y fotones (las almas) allí existentes, en el «jarro aparentemente vacío» del que me habló el catedrático de física aquella vez, hace muchos años».

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La Influencia de la Teoría del Principio Holográfico en la Sociedad https://medicinacuantica.global/?p=1556 Sun, 04 Apr 2010 17:49:41 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=1556  

A mediados del año 2,003 apareció la noticia de que la «información sería el componente fundamental de la naturaleza» postulada por un grupo de físicos entre los que se incluyen el Premio Nóbel danés Gerard t´Hooft y el físico de la Universidad de California Raphael Bousso, basadas en el «Principio Holográfico». Esta teoría, por singular y chocante que pareciese en su momento ha tenido a lo largo de estos siete años una influencia notable tanto en la sociedad científica como en los círculos alternativos. Personajes tan influyentes como Deepak Chopra sin ir más lejos habla del ámbito cuántico (ver entradas anteriores en el blog) como el campo de información de donde parte todo lo conocido, materia, emociones, pensamientos. El controvertido joven físico Nassam Haramein defiende un universo basado en el holograma. Científicos japoneses -al igual que del resto del mundo- investigan con hologramas creando imágenes 3D o explican el funcionamiento del mundo físico basado en los campos de energía e información. Hay hasta «farmacología holográfica» a cargo de empresas farmaceúticas. El año pasado el físico Craig Hogan tras la detección de un extraño ruido en el detector de ondas gravitacionalesel GEO 600, afirma que podría probar que, efectivamente, vivimos en un holograma. (Para ver el artículo completo, entra en la fuente de Tendencias21 al final dé la entrada). Compartimos ahora el artículo original.

«La información sería el componente fundamental de la naturaleza.
Es la que especifica el cuándo, dónde, cómo y cuánto del espacio, del tiempo y de la materia.

El Big Bang que dio lugar al nacimiento del Universo tendría más que ver con una gigantesca “bajada” de bytes de información por parte de un superordenador, que con una explosión masiva de materia, según una nueva teoría que establece que en su origen la naturaleza está formada únicamente por pequeños paquetes de información pura que son los que especifican el cuándo, dónde, cómo y cuánto del espacio, del tiempo y de la materia.

El ser humano continúa con su carrera particular para descubrir lo que siempre ha querido saber: quiénes somos y de dónde venimos. Esas dos preguntas esenciales son, en realidad, el motor gracias al cual se mueve gran parte de la investigación científica de todos los tiempos.

En esta carrera por buscar certezas, cosas tan inquebrantables para explicar el origen del mundo como son los átomos o los quarks están quedando relegados a segundo término para dar paso a nuevas teorías.

Una de las más interesantes, postulada por un grupo de físicos entre los que se incluyen el Premio Nóbel danés Gerard t´Hooft y el físico de la Universidad de California Raphael Bousso, afirma que en el origen de la naturaleza podría haber únicamente ultrapequeños paquetes de información pura.

Según explica al respecto Newsfactor, esta teoría, basada en el “Principio holográfico”, establece que la información (“información” en este caso significa bits fundamentales de materia y las leyes físicas que los gobiernan) especifica el cuándo, dónde, cómo y cuánto del espacio, del tiempo y de la materia. La información sería pues, una variable para llegar a una “teoría del todo”.

Más allá de las cuerdas

Según la teoría cuerdas, el espacio está descrito por la vibración, en miles de maneras, de diminutas cuerdas de una dimensión. Una cuerda vibrando arriba y abajo a cierta frecuencia podría crear un átomo de helio o una ola gravitacional, tal y como las cuerdas de una guitarra crean diferentes sonidos a diferentes frecuencias.

Los teóricos de esta teoría han mantenido hace mucho tiempo que estas cuerdas son el componente fundamental de la naturaleza. El “Principio Holográfico”, sin embargo, cambia esta noción y mantiene que, mirando más de cerca una cuerda, se ven bits cuánticos, llamados “baldosas de Planck”, que, engarzados, dicen a las cuerdas como tienen que vibrar.

Estas “baldosas de Planck” son bits cuadrados que delimitan un “área de Planck”, o lo que es lo mismo, un trillón de un trillón, de un trillón de un trillón de un trillón de un trillón de un centímetro cuadrado. Una cuerda de baldosas de Plank sería la versión natural de un byte.

El “Principio Holográfico”, descrito por Gerard t´Hooft y Leonard Susskind y refinado Bousso, nos permite saber cuántos datos (bits y bytes) son necesarios para decirnos en detalle cada cosa que ocurre en cualquier región del espacio.

Conjunto de bits preprogramados

Esto quiere decir, en definitiva, que la naturaleza sería un conjunto de bits preprogramados. De ser esto cierto, el Big Bang que dio lugar al nacimiento del Universo, tendría más que ver con una gigantesca “bajada” de bytes de información por parte de un superordenador, que con una explosión masiva de materia.

El principio holográfico toma su nombre de otra ingeniosa predicción. Un holograma es una fotografía generada por láser que aparece como de tres dimensiones pero que, en realidad, contiene toda su información en una superficie plana de sólo dos dimensiones, como se puede ver en este ejemplo. Es decir, toda la información necesaria para crear un imagen en 3-D está codificada en la superficie del holograma.

En 1993 dos físicos de partículas, trabajando separadamente, llegaron a la conclusión de que el Universo en sí tendría que almacenar información de la misma manera. El mundo sería, pues, un holograma.

Los teóricos, una vez asumido que la cantidad e información requerida para describir un objeto de tres dimensiones (ya sea un libro, una agujero negro o el universo en su conjunto) está relacionada con el volumen del objeto, sospechan que dicha información puede ser codificada sobre la superficie del objeto.

Nueva descripción del mundo

Recientemente, Raphael Bousso, ha ayudado a formular de un modo más preciso este principio. El mundo no aparece ante nosotros como un holograma, pero en términos de información necesaria para describirlo, sí que se puede afirmar que el mundo es un holograma, afirma en declaraciones a Scientific American.

La cosa más asombrosa es que el “Principio Holográfico” funciona para todas las áreas y en todos los espacios-tiempo (…) Lo que esto nos está indicando es que hay una descripción del mundo que deberíamos estar buscando y que sería más “económica” que la tenemos actualmente».

FUENTE: http://www.tendencias21.net/La-informacion-seria-el-componente-fundamental-de-la-naturaleza_a200.html
http://hologramascyt.wordpress.com/
http://www.tendencias21.net/Un-extrano-ruido-detectado-por-el-GEO-600-podria-probar-que-vivimos-en-un-holograma_a2996.html

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