Rupert Sheldrake – MEDICINA CUANTICA https://medicinacuantica.global Sun, 20 Apr 2014 22:14:13 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1.3 Controvertido 2 https://medicinacuantica.global/?p=5039 Sat, 19 Apr 2014 12:11:58 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=5039 5e16c0ba9e056520b22fd3386074edeb
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Parte dos de la serie Controvertido

Vale. Sheldrake. He estado procastinando esta entrada al no poder evitar sentir cierta ambigüedad sobre el contenido de la conferencia TED que dio Rupert Sheldrake el año pasado.

Fue invitando bajo la premisa de ofrecer un discurso sobre las ideas o tesis que retan de alguna forma el pensamiento actual mainstream, o el ampliamente aceptado en la comunidad científica.

Si bien la entrada representa una defensa de su punto de vista, que vaya por delante que no vamos a ningún lado mutilando las bases que sostienen a la ciencia actual. En muchos sentidos y valiéndose de un astuto sentido del humor, muy british, Sheldrake básicamente ridiculiza como pocos la filosofía detrás de las leyes y teorías imperantes, y llega al tejido “hardcore” de la física cuando desafía factores tan importantes e integrales en la formulación como las constantes. Quizá no le falte razón y si una forma más integrativa y menos polarizada de presentar su enfoque. Esperar que el Consejo Científico de los TED le de una palmadita en la espalda es bastante ingenuo. Por otro lado, la emergencia de la física cuántica choca con la sensatez imbuida en la física materialista puesto que los sumandos o las partes integrativas de todo lo que existe parecen actuar de forma curiosamente anárquica abriendo el debate a una cosmovisión posiblemente mucho más futurista que la actual.

“La Ciencia de la Desilusión” es la creencia de que la ciencia ya entiende el principio de la naturaleza de la realidad, dejando solo unos detalles en el tintero”.

Por defecto, la visión científica del materialismo físico es un paradigma que está siendo cuestionado en estos tiempos paradójicos. La tecnología continúa apoyando la evolución humana mientras de alguna forma apunta hacia la destrucción o sustitución de la mente. Por otro lado mucha gente está teniendo grandes experiencias espirituales, inexplicables para la ciencia que fomentan búsquedas en la evolución de la naturaleza de la realidad.

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Parece que la ciencia y la espiritualidad raramente puedan coexistir y que para poder evolucionar en la cosmovisión actual algunas de las creencias más rígidas de la ciencia moderna deben de ser revisadas.

Quizás la creencia más importante de la ciencia moderna que merece una revisión es la idea de que la naturaleza es mecánica y constante y que el universo fue creado de la nada en el momento del big bang y de repente imbuidas instantáneamente todas las leyes y conductas humanas que alguna vez necesitemos. En este paradigma, los hábitos de la naturaleza no se desarrollan ni tampoco las fuerzas, que permanecen constantes. Todo lo que no se puede explicar se relega a la alucinación o a la programación cultural.

La fuerza gravitacional, por ejemplo, es una fuerza empírica constante, difícil de medir con precisión. Conocido como la “Constante de Newton” o “la Gran G”, este número se usa para medir la fuerza gravitacional entre dos cuerpos y se deriva del promedio que realizan los laboratorios en el mundo. Recientemente, “la Gran G” ha variado más del 1,3%, una fluctuación dramática.

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¿Es posible que las fuerzas de gravedad que afectan al planeta puedan fluctuar a lo largo del día o que cambien en relación a otros cuerpos o acontecimientos celestes?

De acuerdo a los paradigmas actuales, puede que nunca sepamos si la gravedad de hecho fluctúa porque está considerada una “constante” y por tanto no cabe aquí investigación alguna, demostrando que como conjunto de valores, la ciencia de pleno contradice su espíritu de búsqueda.

El Dr. Rupert Sheldrake, más conocido por su teoría vanguardista de la resonancia mórfica y autor de varios libro como “El Espejismo de la Ciencia”, nos da 10 dogmas que debemos de analizar en profundidad ya que pueden aportarnos un sinfín de nuevas posibilidades para reexaminar el puzle que la ciencia no puede resolver: ¿Cuál es la naturaleza de la mente humana?

1. La naturaleza es mecánica- Todas las criaturas y sistemas en la naturaleza son robots con órganos que llevan a cabo un programa genético.

2. La materia es inconsciente – Las estrellas, planetas, animales, agua, etcétera son solo cosas materiales y por tanto, no tienen ni pueden tener conciencia.

3. Las leyes de la naturaleza son constantes-Es la idea de que las leyes naturales fueron fijadas en el momento del big bang, y continuarán siendo constantes hasta el final de los tiempos. Los hábitos de la naturaleza no prosperan.

4. La cantidad total de materia y energía es la misma.

5. La naturaleza no tiene finalidad-no hay ningún diseño en la naturaleza, y el proceso evolucionario responde a una función mecanicista. No hay ninguna razón de más peso detrás.

6. La herencia biológica – Las trazas de las especies están compuestas de materia física que reside en los genes.

7. Las memorias se guardan dentro del cerebro humano como trazas materiales, -guardado en algún lugar en las proteínas y las terminaciones nerviosas son las memorias de la mente. Como un armario con contenido físico.

8. La mente está dentro de la cabeza –La mente está de alguna forma físicamente agarrada a la cabeza.

9. Los fenómenos psíquicos, como la telepatía, son imposibles. Los pensamientos no tienen ningún efecto en el mundo exterior porque la mente está dentro de la cabeza.

10. La medicina mecanicista es la única que funciona. Es una casualidad o el efecto placebo si un remedio natural o otras prácticas de sanación afectan positivamente la salud física.

Una vez que la experiencia directa ha demostrado que la ciencia es incapaz de explicar la complejidad de la mente y la inmensa realidad de la naturaleza, es prácticamente imposible que un individuo vuelva a las posturas y creencias rígidas que hay detrás de la ciencia material.

jeisa chiminazzo

Hasta que estas creencias dogmáticas no sean revocadas y el misterio y la interrogación vuelvan a posicionarse en el centro del proceso científico, continuaremos viendo como la ciencia se queda corta en los dominios de la ética, sostenibilidad y moralidad.

Rupert Sheldrake – Lo Ilusorio de la Ciencia… por EmpoweredByKnowledge

Fuente:

Traducción propia del Blog Tales from the Lou

Fuentes adicionales:

Defensa de TED

Controvertido

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¿Qué Tiene que Ver el Paquete con el Click? https://medicinacuantica.global/?p=3063 Thu, 03 Mar 2011 10:39:38 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=3063

Con hacer click no me refiero a la onomatopeya para describir el ruido que hace el crujir de un interruptor sino al acto espontáneo del fenómeno mental que nos hace tener absoluto convencimiento de algo; el darse cuenta de todo lo que no se veía ni se entendía instantes antes de que se  produzca el fenómeno. Cuando sucede, de repente la seguridad te posee y sabes que algo es exáctamente así.  Lo sientes, sencillamente.  Eso es hacer «click».  Hablamos de un concepto fascinante.  Puedes estar toda una vida diciéndole a la persona que tienes al lado lo malo que es no cepillarse los dientes por la noche sin que te haga el menor caso ni sienta ningún remordimiento.  Está desconectada de lo que le dices.  No lo registra y por tanto ni le da importancia ni mucho menos se siente mal al respecto.  Hasta que un día se despierta y lo ve claro.  No es que ya no hayan dudas, sino que se pregunta, ¿Cómo he podido estar pasando de los dientes por la noche con lo tóxico que puede ser esto para la salud?  Muchos dirían que entender este suceso es entender la diferencia entre estar en la luz o en la oscuridad.

Todo es sencillo una vez el cerebro ha hecho click; es decir lo ve claro.  Normalmente suele ser incluso molesto el no haberse dado cuenta de la obviedad una vez se ha hecho click. Y por esto, el funcionamiento que hay tras este acto me ha tenido parcialmente secuestrada.  Una vez has saltado de nivel, las cosas son abrumadoramente fáciles y ocurren con apenas esfuerzo. Me pregunto, ¿qué tiene que ver el acto de hacer click, con un paquete? ¿Y con el fenómeno de la masa crítica? 

«En 1900, en diciembre, un físico alemán para eterna memoria de nombre Max Planck, estudiando los cambios de colores que experimentan los metales cuando se calientan, descubrió un detalle que había pasado desapercibido para los investigadores: la energía, lo que los humanos llamamos energía, por ejemplo, cuando una estufa le entrega calor a una olla donde se está calentando agua, no se transfiere en forma continua o suave desde la estufa hasta la olla y de ahí hasta el agua. No. La energía del fogón avanza en una especie de “saltitos”, o de “paquetes” los cuales, si bien son muy pequeños, le indicaron a Planck que la propagación de la energía es un fenómeno discontinuo, un fenómeno “a brincos”, y no un fenómeno suavemente continuo.

En mi opinión, una de las mayores agudezas de Planck consistió en darle tanta importancia a algo tan diminuto, tan pequeñísimo. Si bien las “nimias” cantidades con que resolvió involucrarse resultaron de la aritmética de sus experimentos, Planck tuvo el estómago suficiente para presentar ese aparte detalle en términos de una física que resultaría a la postre muy novedosa y revolucionaria. En realidad, esos “saltitos” o “paquetes” son del orden de 6,626 por 10 a la menos 34 vatios o unidades de potencia, esto es, unidades de energía o trabajo entregados cada segundo. Algo insignificante para le época. Max Planck los bautizó “cuantos”, porque le provocó bautizarlos así. Y este es el origen de la palabra “cuántica”.

Pronto, Max Planck se apresuró a preguntarle al maestro Einstein sobre su descubrimiento. Por aquellos días Einstein era la figura más encumbrada del mundo científico, y su mente y cerebro considerados únicos y superdotados. No olvidemos que el cerebro de Einstein fue posteriormente congelado para averiguar con el correr del tiempo qué cosa diferente contenía.

Einstein encontró correctos el descubrimiento y los razonamientos de Planck y de paso los aplicó a sus propias investigaciones sobre la energía y, basado en ellos, propuso un enfoque revolucionario para el fenómeno de la luz: la existencia de los fotones. Según el científico, también la luz debería estar entonces formada por pequeñísimos paquetes de energía iguales a los de Planck». 1

Entonces, sabemos que la materia a niveles infimamente pequeños se comporta siguiendo patrones que funcionan a saltos.  Se reune una cantidad suficiente de energía que se estabiliza hasta que da enteramente un salto al próximo nivel.  Pero el caso es saber si este fenómeno también se produce en el mundo diario macroscópico, en nuestro día a día.  Al final todo está compuesto de partículas subatómicas que se comportan brincando cuando se ha reunido ¿las suficientes unidades de acción? Por «h», la constante de Planck, que además de ser el número ínfimo que cambió el mundo (6,626 X 10^-34) es el POTENCIAL DE ACCIÓN.  Y me recuerda al fenómeno que ocurre cuando nos ponemos a régimen.  Al principio solemos perder kilos y entramos en euforia pero pasados varios días, parece que todo se haya estabilizado y a pesar de que se sigue con el dichoso régimen, ahora ya no estoy perdiendo ni un gramo.   Si hay suficiente perseverancia, pasados estos malos días o semanas, de nuevo volvemos a perder peso.  Es como si se hubiese producido un cambio de piñón en el cuerpo. El mismo efecto ocurre cuando corremos.  Llega un momento en que el cuerpo está agotadísimo y lo único que pasa por la mente en ese momento es parar.  No puede más.  Sin embargo si se persiste, se adquiere una fuerza renovadora que nos hace estar fuertes de nuevo y sitiéndonos radiantes por dentro al haber conseguido superar esa mala racha.  Hasta la siguiente que se producirá momentos después.  Los deportistas le dan un nombre a este efecto.  ¡Entonces si hemos experimentado este tipo de «saltos» o «paquetes» en nuestra vida cotidiana!  

¿Y podría tener que ver con el concepto de masa crítica?

«Por paralelismo con el concepto físico de masa crítica, en sociología se define como masa crítica de un fenómeno el número de individuos involucrados a partir del cual dicho fenómeno adquiere una dinámica propia que le permite sostenerse y crecer por sí mismo.

Un ejemplo simple puede ser, pongamos, en una gran ciudad. Cuando una persona se para en la calle y mira hacia el cielo, no pasará nada. La gente continuará su camino ignorándolo. Cuando tres personas se paran y miran al cielo, quizá algunas personas se den la vuelta para a continuación seguir andando. Pero sólo se necesita un pequeño número (que depende de la cultura, la hora, el ancho de la calle y otros factores) de personas necesarias — digamos, 5 ó 7 — para hacer que los otros se paren y miren hacia el cielo también. Este número se llama «masa crítica».

En economía, se denomina masa crítica a la base de clientes lo suficientemente amplia como para que el mercado de un producto o servicio se desarrolle por sí solo. Una vez que se cuenta con masa crítica, el producto o servicio contará con los beneficios de la ley de rendimientos crecientes.

El concepto sociológico de masa crítica tiene numerosas aplicaciones en diversos contextos, entre ellos política, dinámica de grupos, publicidad y marketing (por ejemplo el marketing viral), opinión pública y moda».2

En realidad toda el tejido empresarial está de una forma u otra tras el número crítico, ese que hará que su producto de repente triunfe; se convierta en un fenómeno de masas; algo de lo que ya no se pueda prescindir.  Las empresas pagan grandísimas cuentas a sus publicistas que sutilmente dan a entender que su campaña logrará unos efectos altamente multiplicatorios y el producto se venderá, hombre no como churros porque posiblemente estas personas utilicen un lenguaje mucho más sofisticado, pero lo que viene siendo esto.  Promesas de la isla de tesoro sonde se perfila el mapa que recorrerá el producto hasta alcanzar esa masa crítica.  La fama no se alcanza de un día para otro.  También lo hace siguiendo el patrón de los saltos.  Y todos los ejecutivos persiguen el salto mortal; hacer click entre el gran público.   

Y si analizamos de paso a Rupert Sheldrake, afamado biólogo, responsable de la teoría de los campos morfogenéticos que estudian y definen el concepto de masa crítica en la biología, sabemos que: 

«Todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor para la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible es un campo morfogenético. Así por ejemplo, todas las veces que se genera un átomo, una molécula u otra unidad mórfica, esta produce primero un campo morfogenético que regula todas las posteriores unidades del mismo tipo. La influencia del campo morfogenético produce un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo. Aparentemente la forma no está determinada por las leyes físicas fuera del tiempo, sino depende de la resonancia mórfica a través del tiempo.

Según Sheldrake esta nueva manera de pensar nos lleva a un territorio para el cual no existe todavía un mapa. Parece ser la única esperanza para una nueva comprensión científica de la forma y organización en general y de los organismos vivos en particular. La evolución nos muestra la formación de nuevos campos morfogenéticos. El aparato genético, por ejemplo, se puede concebir como el mecanismo físico que recibe la información del campo morfogenético, en forma comparable a como recibe un aparato de radio o de televisión las señales invisibles.»3

Lanzo estas hipótesis para el lector, quizá un pensamiento o 2 más sobre paquetes por ejemplo sea todo lo que necesita para hacer click en este aspecto de su vida.

FUENTES Y CREDENCIALES:

1. Fragmento del libro «El Pensamiento Cuántico» de l Profesor de física cuántica Gabriel Aramburu, pag. 16

2. Masa crítica en wikipedia

3. Rupert Sheldrake http://www.espinoso.org/biblioteca/CamposMorfogeneticos.htm

Foto Portada:  David Lachapelle

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Revisión de los Campos Morfogenéticos de Rupert Sheldrake https://medicinacuantica.global/?p=1233 Wed, 03 Feb 2010 19:09:11 +0000 http://medicinacuantica.net/?p=1233
Foto: De Emma Sheldrake

Rupert Sheldrake es uno de los biólogos más controvertidos de nuestra época.

Sus teorías están revolucionando no sólo la rama científica de su campo sino que desbordan hacia otras disciplinas como la física y la psicología. Los científicos ortodoxos lo acusan de introducir la filosofía en la ciencia.  (Para ver su curriculum, buscar en la pestaña de este blog bajo paradigma científico).

En su libro Una Nueva Ciencia de la Vida, Sheldrake toma posiciones en la corriente organicista u holística clásica, sustentada por nombres como Von Bertalanffy y su Teoría General de Sistemas, para cuestionar de forma tajante la visión mecanicista que da por explicado cualquier comportamiento de los seres vivos mediante el estudio de sus partes constituyentes y posterior reducción de los mismos a leyes químicas y físicas.

Sheldrake propone la idea de los campos morfogenéticos, los cuales ayudan a comprender como los organismos adoptan su formas y comportamientos característicos. «Morfo viene de la palabra griega morphe, que significa forma. Los campos morfogenéticos son campos de forma; campos, patrones o estructuras de orden. Estos campos organizan no solo los campos de organismos vivos sino también de cristales y moléculas. Cada tipo de molécula, cada proteína por ejemplo, tiene su propio campo mórfico – un campo de hemoglobina, un campo de insulina, etc.

En esta hipótesis todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor para la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible es un campo morfogenético.

Hemos seleccionado un artículo publicado en Red Científica y escrito por Lamberto García del Cid, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Bilbao, escritor de numerosos artículos relacionados con la literatura y la divulgación científica además de varias novelas, un libro de matemáticas y multitud de ensayos pendientes de publicación, por la calidad de referencias que aporta.

Pero antes, ¿Qué es un campo morfogenético?

Los campos morfogenéticos o campos mórficos llevan información, no energía, y son utilizables a través del espacio y del tiempo sin perdida alguna de intensidad después de haber sido creados. Son campos no físicos que ejercen influencia sobre sistemas que presentan algún tipo de organización inherente. «La teoría de la causación formativa se centra en como las cosas toman sus formas o patrones de organización. Así que cubre la formación de galaxias, átomos, cristales, moléculas, plantas, animales, células, sociedades. Cubre todas las cosas que tienen formas, patrones o estructuras o propiedades auto-organizativas.

Todas estas cosas se organizan por sí mismas. Un átomo no tiene que ser creado por algún agente externo, se organiza solo. Una molécula y un cristal no es organizado por los seres humanos pieza por pieza sino que cristaliza espontáneamente. Los animales crecen espontáneamente. Todas estas cosas son diferentes de las máquinas, que son artificialmente ensambladas por seres humanos.

Esta teoría trata sistemas naturales auto-organizados y el origen de las formas. Y asumo que la causa de las formas es la influencia de campos organizativos, campos formativos, que llamo campos mórficos. El rasgo principal es que la forma de las sociedades, ideas, cristales y moléculas dependen de la manera en que tipos similares han sido organizados en el pasado. Hay una especia de memoria integrada en los campos mórficos de cada cosa auto-organizada. Concibo las regularidades de la naturaleza como hábitos mas que cosas gobernadas por leyes matemáticas eternas que existen de alguna forma fuera de la naturaleza»

¿Como funcionan los campos morfogenéticos?

Los campos morfogenéticos actúan sobre la materia imponiendo patrones restrictivos sobre procesos energéticos cuyos resultados son indeterminados o probabilísticos.

Por ejemplo, dentro de un sistema dado un proceso físico-químico puede seguir diversos caminos posibles. ¿Qué es lo que hace al sistema optar por uno de ellos? Desde el punto de vista mecanicista esta elección estaría en función de las diferentes variables físico-químicas que influyen en el sistema: temperatura, presión, sustancias presentes, polaridad, etc., cuya combinación decantaría el proceso por un camino determinado.

Si fuese posible controlar todas las variables en juego se podría predecir el resultado final del proceso. Sin embargo no es así, sino que el resultado final queda sujeto al azar convirtiéndose en un suceso probabilístico, algo cuantificable únicamente mediante análisis estadístico.

Pues bien, el campo morfogenético relacionado con el sistema reducirá considerablemente la amplitud probabilística del proceso llevando el resultado en una dirección determinada.
«Los campos mórficos funcionan, tal y como explico en mi libro, La Presencia del Pasado, modificando eventos probabilísticos. Casi toda la naturaleza es inherentemente caótica. No es rígidamente determinada. La dinámica de las olas, los patrones atmosféricos, el flujo turbulento de los fluidos, el comportamiento de la lluvia, todas estas cosas son propiamente indeterminadas, como lo son los eventos cuánticos en la teoría cuántica.

Con el decaimiento del átomo de uranio no puedes predecir si el átomo declinará hoy o en los próximos 50.000 años. Es meramente estadístico. Los campos mórficos funcionan modificando la probabilidad de sucesos puramente aleatorios. En vez de una gran aleatoriedad, de algún modo la enfocan, de forma que ciertas cosas ocurren en vez de otras. Así es como creo que funcionan.»

¿De dónde vienen los campos morfogenéticos?

Un campo morfogenético no es una estructura inmutable sino que cambia al mismo tiempo que cambia el sistema con el que esta asociado. El campo morfogenetico de un helecho tiene la misma estructura que el campo morfogenético de helechos anteriores del mismo tipo. Los campos morfogenéticos de todos los sistemas pasados se hacen presentes para sistemas similares subsecuentes e influyen en ellos de forma acumulativa a través del espacio y el tiempo.

La palabra clave aquí es «hábito», siendo el factor que origina los campos morfogenéticos. A través de los hábitos los campos morfogenéticos van variando su estructura dando pie así a los cambios estructurales de los sistemas a los que están asociados. Por ejemplo, en un bosque de coníferas se genera el habito de extender las raíces a mayor profundidad para absorber mas nutrientes.

El campo morfogenetico de la conífera asimila y almacena esta información que es heredada luego no solo por ejemplares en su entorno sino en bosques de coníferas a lo largo del planeta a través de la resonancia morfica.

Y ahora para finalizar el artículo de Lamberto García que cubre parte de los experimentos de la teoría.

“Cuando el libro de Rupert Sheldrake Una nueva ciencia de la vida apareció en Inglaterra, un editorial de Nature, la prestigiosa revista científica, le consideró «el mejor candidato a la hoguera que ha habido en muchos años», y sostenía que sería una pérdida de tiempo y dinero el contrastar sus conjeturas. El Dr. Sheldrake introdujo en este libro la teoría de los campos morfogenéticos, como él llama a loscampos no-locales, aquellos no relacionados causalmente. Estos campos, según el investigador, permiten la transmisión de información entre organismos de la misma especie sin mediar efectos espaciales. Es como si dentro de cada especie del universo, sea ésta una partícula o una galaxia, un protozoo o un ser humano, existiese un vínculo que actuara instantáneamente en un nivel sub-cuántico fuera del espacio y el tiempo. Est vínculo es lo que Sheldrake denomina campo mórfico o morfogenético. Al tratarse de una transmisión de información y no de energía, ello no contradice la Teoría de la Relatividad. Por ejemplo, un roedor australiano puede conocer sin que exista transmisión material, simplemente por resonancia mórfica, algo aprendido por un roedor de su misma especie en Leningrado.

Siguiendo con el ejemplo, si llevásemos desde Leningrado a Australia un enemigo natural del citado roedor, el pariente australiano del roedor reconocería al momento a su enemigo al igual que lo hacía su pariente ruso. Esta teoría le fue sugerida en parte a Sheldrake por ciertos experimentos de psicología animal donde dicho efecto parecía tener lugar. Estos experimentos, realizados en los años 1920 en la Universidad de Harvard por el Dr. William McDougall, trataban de descubrir en qué medida la inteligencia de las ratas era heredada. El Dr. McDougall medía la inteligencia, en este caso, por la habilidad de los roedores en recorrer un pequeño laberinto. Las ratas «inteligentes», aquellas que resolvían el laberinto rápidamente, eran pareadas con otras ratas «inteligentes» y lo mismo se hacía con las ratas «torpes». Veintidós generaciones más tarde, en vez de ser las ratas «inteligentes» las únicas más listas, todas las ratas resultaron poseer una mayor inteligencia a la hora de resolver los laberintos. Las ratas de la camada «menos inteligente» recorrían el laberinto diez veces más rápido que cualquier rata de la camada original.

Otro ejemplo citado por Sheldrake es el de los famosos monos de la isla de Koshima, en aguas de Japón. Un grupo de científicos alimentaba a estos monos con batatas o boniatos sin lavar. Una hembra que respondía al nombre de Imo, descubrió que lavando la batata en el mar, además de perder la piel la molesta arenilla, éstas sabían mejor. Pronto todos los monos de la isla de Koshima aprendieron el truco. Pero, y esto es lo extraño, todos los monos del continente comenzaron a lavar sus boniatos, y ello a pesar de haberse evitado el contacto de los monos de Koshima con los del resto del país. Pero este extraño contagio no sólo funciona con animales, también tiene lugar con cristales. Algunas sustancias son muy difíciles de cristalizar en el laboratorio. Pero tan pronto como un laboratorio tiene éxito en la tarea, la sustancia en cuestión comienza a cristalizar con mucha mayor facilidad en otros laboratorios alrededor del mundo. Al principio se pensó que la causa pudiera ser que investigadores visitantes portaran diminutos trozos de cristal en sus ropas o en sus barbas. Pero finalmente esta causa fue desechada. Aparentemente los cristales aprenden mediante resonancias mórficas.

El Dr. Sheldrake, luego de la publicación de Una nueva ciencia de la vida, realizó dos experimentos para refutar o verificar su teoría. El primer experimento fue patrocinado por la revista New Scientist, de Londres, y el segundo por la Brain/ Mind Bulletin, de Los Angeles. Ambos experimentos parecieron confirmar su teoría.

En el experimento patrocinado por New Scientist, a personas de distintas partes del mundo se les dio un minuto para encontrar rostros famosos escondidos en un dibujo abstracto. Se tomaron datos y se elaboraron medias. Posteriormente la solución fue emitida por la BBC en una franja horaria donde la audiencia estimada era de un millón de espectadores. Inmediatamente de realizada la emisión, en lugares donde no se recibe la BBC, se realizó el mismo «test» sobre otra muestra de personas. Los sujetos que hallaron los rostros dentro del tiempo de un minuto fueron un 76 % mayor que la primera prueba. La probabilidad de que este resultado se debiera a una simple casualidad era de 100 contra uno. Según el Dr. Sheldrake, los campos no-locales, o campos morfogenéticos, habían transmitido la información a toda la «especie», sin detenerse en aquellas personas que presenciaron la mencionada emisión de televisión.

En el experimento patrocinado por el Brain/Mind Bulletin de Los Angeles, a varios grupos de personas se les pidió que memorizasen 3 poemas distintos. El primero era una canción infantil japonesa, el segundo un poema de un autor japonés moderno y el tercero un galimatías sin sentido. Tal como la teoría de los campos morfogenéticos predice, la canción infantil, habiendo sido aprendida por millones de niños durante muchas generaciones, aunque éstos fueran japoneses, fue memorizada notablemente más rápido que las otras dos alternativas.

Sheldrake no fue el único en realizar experimentos de este tipo. Gary Schwarz, psicólogo de la Universidad de Yale, patrocinó un experimento similar en el Tarrytown Executive Conference Center de Nueva York. A estudiantes de Yale que no sabían hebreo se les mostraron palabras hebreas de tres letras, la mitad de ellas sin sentido. Los estudiantes obtuvieron mejores resultados en el reconocimiento de palabras «reales» en una proporción superior a la que cabría esperar como mero fruto del azar.

Debido a que la ciencia institucional se ha vuelto conservadora, tan limitada por los paradigmas convencionales, algunos de los problemas más fundamentales son ignorados, tratados como tabú o puestos en el último lugar de la agenda científica. (Rupert Sheldrake)

Nuestra conciencia, según Jack Sarfatti, puede percibir al instante y, al instante, influir sobre cualquier parte del universo. Puede abandonar el cuerpo y vagar más deprisa que un fotón a través de ámbitos infinitos sobre cualquier parte del universo. En palabras del propio Sarfatti: «Dudo de la existencia de poderes de psicoquinesis y de la transferencia supraluminal de información. Sin embargo acepto la posibilidad de su existencia, ya que la mecánica cuántica parece tener sitio para ellas».

guessing is always more fun than knowing (W. H. Auden)

Bibliografía
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FUENTE: http://www.redcientifica.com/doc/doc200304040001.html
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