{"id":1974,"date":"2010-06-06T16:13:39","date_gmt":"2010-06-06T14:13:39","guid":{"rendered":"http:\/\/medicinacuantica.net\/?p=1974"},"modified":"2010-06-06T16:13:39","modified_gmt":"2010-06-06T14:13:39","slug":"la-materia-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medicinacuantica.global\/?p=1974","title":{"rendered":"La Materia del Alma"},"content":{"rendered":"

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Encuentro soberbio el siguiente art\u00edculo firmado por Clementina Lozzi sobre la comprensi\u00f3n de la f\u00edsica cu\u00e1ntica aplicada al\u00a0cuerpo humano y de obligada lectura para todos aquellos\u00a0que de una vez quieran aparcar la abstracci\u00f3n que provoca la cu\u00e1ntica cuando se la encuandra en\u00a0una comprensi\u00f3n entendible y\u00a0pr\u00e1ctica en relaci\u00f3n a su propio SER.\u00a0 Para\u00a0hacer esto posible\u00a0la autora utiliza una acertada\u00a0met\u00e1fora donde equipara el cuerpo a un edificio de 4 plantas.\u00a0 Insinto en que nadie debe de perderse la lectura del art\u00edculo porque cuando finalicen habr\u00e1n tambi\u00e9n dado por concluida cierta confusi\u00f3n\u00a0que inevitablemente\u00a0surge\u00a0al adentrarnos en los confines del an\u00e1lisis cu\u00e1ntico.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n

\u00abUn d\u00eda, hace bastantes a\u00f1os, me encontraba en casa de unos amigos y conoc\u00ed a un catedr\u00e1tico de f\u00edsica te\u00f3rica de la Universidad de Roma. Mi carrera universitaria de ciencias naturales y mi tesis en gen\u00e9tica tienen bastante poco que ver con la f\u00edsica y, adem\u00e1s, aprobar el examen de f\u00edsica en aquel entonces me cost\u00f3 lo m\u00edo. De todas maneras le escuch\u00e9 con gran inter\u00e9s y atenci\u00f3n. Al final de nuestra charla, para resumir todo lo que me hab\u00eda expuesto acerca de los descubrimientos de la f\u00edsica de vanguardia, me dijo: \u00bb Imag\u00ednese todo el universo y todo lo que nos rodea como un gran jarro aparentemente vac\u00edo. Pero este jarro no est\u00e1 vac\u00edo, est\u00e1 lleno de \u00abalgo\u00bb que de repente se manifiesta en una enorme variedad de objetos que se pueden ver y medir; luego, despu\u00e9s de un tiempo m\u00e1s o menos largo, estos objetos vuelven a formar parte del \u00abalgo\u00bb que llena el jarro y aparentan desaparecer. No han desaparecido de verdad, han vuelto a formar parte de ese \u00abalgo\u00bb. \u00bfEst\u00e1 claro?\u00bb.<\/p>\n

Para m\u00ed, en aquel entonces, no estaba claro en absoluto y me qued\u00e9 callada y desorientada. Como la f\u00edsica es la disciplina que estudia la materia y sus propiedades y lidera el resto de ciencias desde los tiempos de Galileo (desde la qu\u00edmica hasta las ciencias sociales), intu\u00ed que lo que acababa de escuchar pod\u00eda ayudarme en mis investigaciones.<\/p>\n

Mi inter\u00e9s en aquel momento estaba centrado en la biolog\u00eda y en la psicolog\u00eda. Sin embargo, me daba cuenta de que entre las dos exist\u00eda una fractura muy fuerte hasta el punto de parecer inconciliables. La escisi\u00f3n entre las funciones biol\u00f3gicas de un ser humano y las de su alma o psique, que desde siempre hab\u00eda sido aceptada como un hecho indiscutible, no me acababa de convencer. Fue aquel d\u00eda cuando me plante\u00e9 la pregunta: \u00bfDe qu\u00e9 clase de \u00abmateria\u00bb est\u00e1 hecha el \u00abalma\u00bb? Y puesto que existen tantas enfermedades psicosom\u00e1ticas y org\u00e1nicas, \u00bfc\u00f3mo puede actuar la \u00abmateria\u00bb de la psique (alma) en el cuerpo de un ser? Si es verdad que el alma existe, tiene que ser verdad que est\u00e1 hecha de \u00abalgo\u00bb, de alguna clase de material .<\/p>\n

Empec\u00e9 a buscar y a leer libros para comprender qu\u00e9 era aquel \u00abvac\u00edo\u00bb de donde surgen los objetos visibles y medibles, como lo son tambi\u00e9n nuestros cuerpos o la mesa que est\u00e1 delante de nosotros o la manzana que hemos comido como postre. Aquel catedr\u00e1tico me hab\u00eda hablado del continuum, o sea, de una \u00absubstancia de base\u00bb de la cual est\u00e1n formadas todas las cosas de las que nos percatamos, incluyendo nuestros cuerpos, y en la que seguimos existiendo. Con palabras muy sencillas me hab\u00eda expuesto los hallazgos de David Bohm, antiguo colaborador de Einstein, relatados en su teor\u00eda del \u00abOrden implicado\u00bb y de los \u00abCuantos\u00bb.<\/p>\n

Sin embargo, si hay que explicar a alguien algo que desconoce por completo hay que recurrir a la sencillez; de lo contrario este alguien se desanima, se aburre y deja de escuchar.
\nQuiero subrayar que utilizo la palabra \u00abconciencia\u00bb en el sentido de \u00abdarse cuenta de algo\u00bb.<\/p>\n

Para empezar, consideramos nuestro cuerpo como un objeto material que se puede ver y medir: est\u00e1 compuesto por materia y, por consiguiente, es \u00abreal\u00bb. Podr\u00edamos definirlo como un objeto que tiene, en un momento dado de su existencia, una forma y unas dimensiones bien definidas.<\/p>\n

Para analizarlo en su totalidad, con la mayor objetividad posible, voy a parangonar este \u00abobjeto\u00bb con un edificio de cuatro plantas.<\/span><\/strong><\/p>\n

\"\"<\/p>\n

La primera planta est\u00e1 formada por todas aquellas partes de las que podemos tener conciencia directa a trav\u00e9s de los \u00f3rganos de los sentidos; por ejemplo: la nariz, el pelo, el color de los ojos, etc.<\/p>\n

En la segunda planta se encuentran todas aquellas de las que no podemos tener conciencia directa; ni las vemos ni las tocamos y, sin embargo, se ha demostrado ampliamente su existencia.\u00a0 Pongamos como ejemplo las c\u00e9lulas de la sangre (los gl\u00f3bulos rojos, los leucocitos y las plaquetas). Lo normal es que quien se hace una herida pueda detectar un l\u00edquido rojo que fluye y aunque no se d\u00e9 cuenta que hay c\u00e9lulas circulando (a no ser que disponga de un microscopio) en modo alguno dudar\u00e1 de su existencia. Hasta aqu\u00ed todo el mundo est\u00e1 de acuerdo: m\u00e9dicos, bi\u00f3logos y f\u00edsicos. Pero estos \u00faltimos, los f\u00edsicos, han ido m\u00e1s all\u00e1 en el estudio de la materia, por lo que tenemos que recurrir a sus descubrimientos para examinar las dos plantas que nos quedan; aunque lo haremos utilizando esquemas m\u00e1s sencillos.<\/p>\n

Pasamos a la tercera planta. Puesto que toda materia est\u00e1 formada por \u00e1tomos, nuestro cuerpo, que es material, tambi\u00e9n est\u00e1 compuesto por \u00e1tomos. Que no tengamos conciencia de ellos no quiere decir que no existan.<\/p>\n

Finalmente llegamos a la cuarta y \u00faltima planta. Ya que los \u00e1tomos est\u00e1n formados por part\u00edculas a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1as, algunas con \u00abmasa\u00bb apreciable (masa quiere decir \u00abcantidad de materia\u00bb), otras con masa casi insignificante (como los electrones) y otras sin masa (\u00abinmateriales\u00bb y\/o \u00abpart\u00edculas virtuales\u00bb como los fotones), es l\u00f3gico deducir que los \u00e1tomos de nuestro cuerpo tengan el mismo equipo de part\u00edculas. Lo contrario ser\u00eda impensable e imposible.<\/p>\n

En resumen, si troceamos nuestros cuerpos (la materia que los constituye) nos encontramos con los \u00e1tomos, que representan los \u00abladrillos\u00bb de dicha materia y que a su vez est\u00e1n formados por \u00abladrillos\u00bb a\u00fan mas peque\u00f1os: las part\u00edculas subat\u00f3micas y las \u00abpart\u00edculas virtuales\u00bb. Estas \u00faltimas no s\u00f3lo est\u00e1n en estrecho contacto entre s\u00ed, sino que adem\u00e1s se intercambian informaciones y se comunican entre ellas y con el mundo exterior.<\/p>\n

Para aclarar mejor lo que pasa en la tercera y cuarta planta del edificio, al que he comparado con nuestro cuerpo, creo conveniente hacer un esquema del aspecto que tiene un \u00e1tomo. Por ejemplo, el \u00e1tomo de nitr\u00f3geno, que es uno de los elementos m\u00e1s abundantes en la naturaleza. Seg\u00fan el modelo cl\u00e1sico de Bhor (sin considerar los subniveles orbitales) tiene este aspecto:<\/p>\n

La pelota central es el n\u00facleo y las pelotillas negras que giran alrededor, como si fueran sus sat\u00e9lites, son los electrones.<\/p>\n

Las l\u00edneas punteadas indican la trayectoria del camino que los electrones recorren a una velocidad cercana a la de la luz.<\/p>\n

Hasta aqu\u00ed seguimos en la \u00abtercera planta\u00bb. Vamos a ver qu\u00e9 ocurre en la cuarta y \u00faltima.<\/p>\n

Los electrones, adem\u00e1s de girar alrededor del n\u00facleo central, dan vueltas sobre s\u00ed mismos como peonzas y cada uno de ellos nos lo podemos imaginar como una \u00abbolsita\u00bb repleta de \u00abfotones\u00bb (\u00abpart\u00edculas\u00bb de luz).<\/p>\n

Los fotones son \u00abpart\u00edculas\u00bb virtuales que no permanecen \u00fanicamente dentro de la \u00abbolsita\u00bb, sino que emiten y\/o absorben unas fuerzas llamadas \u00abondas\u00bb a trav\u00e9s de la cuales se intercambian informaciones, aun estando a una distancia muy considerable de la pelota central.<\/p>\n

Cuando un electr\u00f3n \u00ababsorbe\u00bb una cantidad de fotones (part\u00edculas de luz) salta de su \u00f3rbita y se desplaza a la m\u00e1s externa; en cambio, cuando \u00abemite\u00bb fotones salta a la m\u00e1s cercana al n\u00facleo.<\/p>\n

\"\"<\/p>\n

Ahora bien, todo lo que nos rodea, incluy\u00e9ndonos a nosotros mismos, est\u00e1 formado por un continuum de \u00e1tomos y por el continuum de dichas part\u00edculas subat\u00f3micas que hasta hace poco se llamaba \u00abvac\u00edo\u00bb.<\/p>\n

La f\u00edsica cl\u00e1sica considera \u00abvac\u00edo\u00bb todo el espacio en el que no es posible individuar \u00abpart\u00edculas materiales\u00bb, mientras que la f\u00edsica de vanguardia desecha tal concepci\u00f3n porque afirma que dicho \u00abvac\u00edo\u00bb no existe.<\/p>\n

El \u00abno vac\u00edo\u00bb est\u00e1 repleto de part\u00edculas virtuales que son invisibles e inmedibles y que sin embargo son generadoras de unas fuerzas, o mejor dicho, de unos \u00abcampos de fuerzas\u00bb, cuya intensidad se puede medir.<\/p>\n

Por ejemplo: las \u00abpart\u00edculas virtuales\u00bb denominadas \u00abgravitones\u00bb son responsables de engendrar la fuerza de gravedad. Los f\u00edsicos las llaman \u00abfuerzas d\u00e9biles\u00bb porque admiten que es el resultado de la suma de todas y cada una de ellas lo que produce un efecto en su conjunto extraordinariamente poderoso, como por ejemplo la gravedad de la Tierra.<\/p>\n

He hablado \u00fanicamente de los \u00abgravitones\u00bb porque a trav\u00e9s de ellos me resulta m\u00e1s sencillo explicar el asunto del espacio\/tiempo que nos trae de cabeza entender como una \u00fanica dimensi\u00f3n. Y m\u00e1s a\u00fan cuando se nos dice que hay en el universo otros \u00abespacios\/tiempos\u00bb distintos de aqu\u00e9l que conocemos y que forman otros universos infinitos y paralelos al nuestro.<\/p>\n

Si en lugar de hablar de \u00abondas gravitatorias\u00bb (o de gravitones) nos imaginamos este conjunto como un \u00abforro\u00bb que rodea la Tierra, podemos pensar en nuestro mundo como si estuviera rodeado por las paredes de un edificio que limitan sus confines.<\/p>\n

Todo lo que contiene se podr\u00e1 mover \u00fanica y exclusivamente dentro de aquellos confines, ya sea por lo que concierne a los desplazamientos de un lugar a otro (espacio) o por el n\u00famero de experiencias vividas a lo largo de nuestra vida (tiempo).<\/p>\n

Es como si se tratara de un lugar cerrado en el cual sus habitantes comen, trabajan, se desplazan de un cuarto a otro, duermen, etc. y cuando ya han realizado todas estas acciones un cierto n\u00famero de veces, envejecen y mueren; dejan de existir en este campo gravitatorio.<\/p>\n

Desde luego es impensable que en todo el Universo el espacio\/ tiempo sea el mismo que el nuestro. Adem\u00e1s, hay planetas con otros vol\u00famenes cuyo \u00abforro\u00bb ser\u00e1 doblado de diferente forma delimitando otros espacios\/tiempos. Por lo tanto, los hipot\u00e9ticos habitantes de esos lugares es como si llevasen \u00abotro estilo de vida\u00bb que a lo mejor no comprender\u00edamos.<\/p>\n

El problema que se plantea con los hallazgos de la f\u00edsica de vanguardia es que no todos los \u00abhabitantes\u00bb de la Tierra (me refiero videntemente a las part\u00edculas subat\u00f3micas que constituyen la materia) respetan las leyes de la f\u00edsica cl\u00e1sica; existen \u00abotros\u00bb que aparte de no respetarlas, las contradicen. Y puesto que estos \u00abotros\u00bb est\u00e1n aqu\u00ed y constituyen en su conjunto un \u00abuniverso\u00bb que se compenetra con aqu\u00e9l que nos es habitual, tambi\u00e9n forman parte de una realidad que nos rodea y que a\u00fan desconocemos. Realidad que, en mi opini\u00f3n, merece la pena explorar.<\/p>\n

Hasta que los cient\u00edficos no encuentren una teor\u00eda que unifique la discrepancia de comportamiento existente entre las dos clases de realidad (la formada por objetos medibles y la constituida por \u00abobjetos\u00bb no medibles) y que en su conjunto representan la realidad en la que vivimos, no hay m\u00e1s remedio que aceptar lo que nos han demostrado hasta el momento.<\/p>\n

En resumen, las dos clases de \u00abrealidad\u00bb en las que nos movemos est\u00e1n constituidas, por un lado, de \u00abcosas\u00bb que tienen una masa apreciable y que obedecen a unas leyes; y por otro, de \u00abcosas\u00bb que se comportan de manera totalmente distinta, como por ejemplo los electrones, los fotones, etc.<\/p>\n

\"\"<\/p>\n

Pero dado que las dos realidades coexisten y act\u00faan aqu\u00ed y ahora, \u00bfc\u00f3mo podemos darnos cuenta, es decir, c\u00f3mo podemos tener conciencia de la \u00abotra\u00bb realidad que nos parece \u00abrara\u00bb e inveros\u00edmil? Cuando alguien nos cuenta que ha tenido una experiencia \u00abrara\u00bbo que ha visto \u00bb una aparici\u00f3n\u00bb o cualquier otra cosa que est\u00e1 de moda llamar \u00abexperiencia paranormal\u00bb o \u00abextrasensorial\u00bb, \u00bfpor qu\u00e9 ponerle la etiqueta de mentiroso o de \u00abloco\u00bb y calificar las suyas como \u00abalucinaciones\u00bb? Es muy probable que este alguien haya tenido una \u00abexpansi\u00f3n\u00bb de conciencia, o sea, que el poder de percepci\u00f3n de los \u00f3rganos de los sentidos se le haya ampliado hasta el punto de poder captar el \u00abotro universo\u00bb que se compenetra y coexiste con aqu\u00e9l que consideramos \u00abnormal\u00bb.
\nAdem\u00e1s, como el poder de percepci\u00f3n de los objetos es variable de persona a persona (como puede serlo la vista, la audici\u00f3n o la capacidad de percibir olores) no hay que extra\u00f1arse que algunos tengan la posibilidad de \u00abcaptar\u00bb percepciones que otros no captan.<\/p>\n

Actualmente, la f\u00edsica pionera se est\u00e1 interesando por el problema de la conciencia. Nos hallamos en un mar de confusi\u00f3n, porque aunque las tradiciones y las religiones diferencien la parte \u00abespiritual\u00bb de la parte \u00abmaterial\u00bb en los seres, estas parece que existan en el mismo lugar, aunque con otros nombres, aquellos que les dan los investigadores cient\u00edficos.<\/p>\n

Hoy en d\u00eda, para nuestra cultura mas bien de car\u00e1cter racionalista, es m\u00e1s aconsejable hablar de \u00abconjunto de electrones y fotones\u00bb que componen el cuerpo humano en lugar de hablar de \u00abalma\u00bb o de \u00abesp\u00edritu\u00bb, pues tales vocablos horrorizar\u00edan a muchos que, aunque creyentes, siguen aferrados a esquemas cient\u00edficos obsoletos.<\/p>\n

He tomado como ejemplo el cuerpo humano y lo he comparado con un edificio de cuatro plantas. En realidad todas las cosas que nos rodean tienen estos cuatro pisos, lo que pasa es que no nos damos cuenta de este hecho.<\/p>\n

El f\u00edsico Shrodinger intent\u00f3 explicar lo que acabo de decir con la siguiente paradoja: Encerremos un gato en una caja sin agujeros y priv\u00e9mosle de comida y bebida, de manera que no pueda sustentarse ni respirar, y dej\u00e9mosle all\u00ed dentro durante tres meses. Transcurrido este tiempo nos preguntaremos si el gato est\u00e1 vivo o est\u00e1 muerto. Desde luego parece una idiotez, pero no lo es. Shrodinger demuestra por el media de las matem\u00e1ticas, que el gato est\u00e1 vivo y muerto a la vez. De todas formas, tenemos una \u00fanica manera de averiguarlo: abrir la caja.<\/p>\n

Al hacerlo ponemos al gato en \u00abnuestro espacio\/tiempo\u00bb normal y desde luego lo vemos muerto, pero como existen \u00absistemas de espacio\/tiempo distintos\u00bb al \u00abnormal\u00bb el gato puede seguir vivo en estos sistemas.<\/p>\n

Quiero decir que para nuestra conciencia ordinaria, que necesita ayudarse de los \u00f3rganos de los sentidos, est\u00e1 claro que el gato est\u00e1 muerto pero como no podemos alcanzar todas las realidades a trav\u00e9s de ellos, el gato sigue vivo en su conjunto de electrones y fotones, o sea, su \u00abalma\u00bb sigue viva en otro espacio\/ tiempo que igualmente existe aqu\u00ed con nosotros formando la parte de la realidad que a\u00fan desconocemos.<\/p>\n

Es sabido que unas de las part\u00edculas subat\u00f3micas que componen la materia (los electrones) tienen \u00abmemoria\u00bb y, si pertenecen al mismo conjunto, permanecer\u00e1n para siempre \u00edntimamente conectadas entre s\u00ed (teorema de Bell). Entonces, lo l\u00f3gico es deducir que tambi\u00e9n el conjunto de electrones y fotones del gato guardan su memoria individual en una realidad que a\u00fan desconocemos. Por supuesto, incluso cuando el gato estaba vivo antes de encerrarlo en la caja, su cuerpo estaba equipado con estas part\u00edculas que no obedec\u00edan a las leyes de la f\u00edsica cl\u00e1sica.<\/p>\n

La otra \u00abclase\u00bb de realidad que nos resulta tan \u00abrara\u00bb se desliza a veces en la \u00abnuestra\u00bb; por ejemplo, a trav\u00e9s de los sue\u00f1os o de acontecimientos inexplicables .<\/p>\n

Pero queda una pregunta: \u00bfc\u00f3mo podemos darnos cuenta de esas otras partes de la realidad de las que los cient\u00edficos han demostrado la existencia? En otras palabras, \u00bfc\u00f3mo podemos \u00abampliar\u00bb nuestra conciencia?<\/p>\n

Mientras los f\u00edsicos no resuelvan el problema de la \u00abconciencia\u00bb, quiz\u00e1s a trav\u00e9s de un sistema de ecuaciones diferenciales, tenemos que recurrir a los medios que est\u00e1n a nuestro alcance. Un medio muy efectivo es nuestro cerebro, que cuando var\u00eda la frecuencia de las ondas que emite capta con bastante facilidad todas las informaciones que necesitamos, aunque haga falta \u00abracionalizarlas\u00bb o, lo que es lo mismo, comprenderlas. Llegados a este punto me parece pertinente apuntar una analog\u00eda que resulta ser suficientemente l\u00f3gica como para tenerla en cuenta. Todos aquellos que lean los libros sagrados, sin los prejuicios y sin el miedo de que lleguen a bloquear el intelecto, pueden comparar el Reino de los Cielos de los cristianos o el Nirvana de los budistas con el \u00abcuarto piso\u00bb de la realidad.\u00a0 Hoy en d\u00eda muchos f\u00edsicos han escrito ensayos m\u00edsticos y nadie se atreve a llamarles \u00ablocos\u00bb o \u00abexaltados\u00bb, ya que son cient\u00edficos de fama reconocida.<\/p>\n

Para nosotros, los occidentales, es m\u00e1s asequible el concepto del \u00abReino de los Cielos\u00bb pues nuestro bagaje cultural ha sido heredado de los egipcios, de los griegos y de los jud\u00edos y, por lo tanto, entendemos mejor la filosof\u00eda de Jes\u00fas de Nazaret que la de Buda o la de Brahma. Adem\u00e1s, seg\u00fan los documentos hist\u00f3ricos que han llegado hasta nosotros, entre los que se encuentran los llamados \u00abevangelios can\u00f3nicos\u00bb, y cuya autenticidad parece suficientemente demostrada, Jes\u00fas imparti\u00f3 su \u00abteor\u00eda\u00bb oral y pr\u00e1cticamente a trav\u00e9s de los llamados \u00abmilagros\u00bb. De manera imilar act\u00faa la ciencia moderna que opera verdaderos \u00abmilagros\u00bb en muchos campos del conocimiento humano.<\/p>\n

Cuando Jes\u00fas dice: En la casa de mi Padre (que tambi\u00e9n es vuestro Padre) hay muchas mansiones, me resulta inevitable establecer una relaci\u00f3n con los conjuntos de electrones y fotones (las almas) all\u00ed existentes, en el \u00abjarro aparentemente vac\u00edo\u00bb del que me habl\u00f3 el catedr\u00e1tico de f\u00edsica aquella vez, hace muchos a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n

CREDENCIALES:<\/p>\n

La ciencia descubre el alma.
\n\u00a9 Clementina Lozzi
\n\u00a9 Publiondas, Servicios de Comunicaci\u00f3n S. L.
\nClub de Autores Ediciones \u00ae
\nAvda Diagonal 440, 1\u00ba 1\u00aa Barcelona 08037
\nTel.: 93 238.43.43
\nE-mail: infoclubdeautores@telefonicaa.net
\nISBN: 84-95067-01-3<\/p>\n

FUENTE: http:\/\/www.lucesenlaoscuridad.es\/articulos.php?elemento=1181<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Encuentro soberbio el siguiente art\u00edculo firmado por Clementina Lozzi sobre la comprensi\u00f3n de la f\u00edsica cu\u00e1ntica aplicada al\u00a0cuerpo humano y de obligada lectura para todos aquellos\u00a0que de una vez quieran aparcar la abstracci\u00f3n que provoca la cu\u00e1ntica cuando se la encuandra en\u00a0una comprensi\u00f3n entendible y\u00a0pr\u00e1ctica en relaci\u00f3n a su propio SER.\u00a0 Para\u00a0hacer esto posible\u00a0la autora […]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,7,67,25,17,10],"tags":[56,992,995,986],"class_list":["post-1974","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuantica","category-el-espacio","category-la-ciencia","category-la-conciencia","category-la-fisica","category-los-campos-energeticos","tag-campos-energeticos","tag-ciencia","tag-cuantica","tag-la-conciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1974","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1974"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1974\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1984,"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1974\/revisions\/1984"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medicinacuantica.global\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}